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domingo, 20 de junio de 2010

Palo y a la bolsa…


Desde el comienzo quedaron claro las intenciones de los dos equipos. Paraguay quería quedarse con los tres puntos, sabía que éste era el partido a ganar luego del empate en la fecha inicial contra los campeones mundiales. Por eso salió a la cancha con tres delanteros (Roque, Haedo Valdez y Lucas Barrios) y dominó el primer tiempo. Eslovaquia por su parte no propuso nada y le cedió la iniciativa al equipo guaraní. De todas formas esta descripción no significa que la albirró, despilfarró jugadas de gol claras, pero tuvo las situaciones más claras. Eslovaquia sólo tuvo un cabezazo, que encima se fue lejos del los tres palos que custodiaba Justo. A los 26, Lucas, en posición de 9 habilitó a Rambert Vera que entrando por el centro del área definió con cara externa del botín derecho y estampó el 1-0. Paraguay tenía así lo que había ido a buscar,
el triunfo.
En el comienzo del segundo tiempo, Eslovaquia salió a jugar más adelante pero esto no se tradujo en peligro para el arco de Villar. De a poco Paraguay fue recuperando la manija del partido. A los 70 minutos Roque entró en posición de 11, tiró un centro atrás, cabeceó Rambert Vera y se fue cerca del palo derecho del arquero. Luego vendría un tiro desde afuera de Aureliano a los 76 y a los 85 Riveros pondría el 2-0 pegándole de zurda casi desde el borde del área grande. Ya en tiempo de descuento, los eslovacos tuvieron una en los pies de Vittek, que le pegó desde afuera y Justo la mandó al corner.
En resumen, Paraguay fue a buscar los tres puntos y lo consiguió. Para esto es fundamental jugar en el campo rival (como propone Bielsa) cosa que hizo la albirró. No tuvo demasiadas variantes ofensivas, le cuesta generar situaciones de gol que sean producto de un alto volumen de juego, pero hoy entendió que para ganar, hay que jugar en el campo de ellos.
Lo de Eslovaquia fue muy pobre. Venía de empatar la fecha inicial y no jugó a nada hoy. Un panorama complicado, teniendo en cuenta que en la última fecha juega contra Italia.

Premio “Arsenio Erico”, Rambert Vera… sin mucho se lleva el premio por su producción ofensiva: haber metido el primer gol y un cabezazo que se fue cerca en el segundo tiempo

Premio “hoy no vino”, Eslovaquia… tristísimo el partido que hizo, no jugo a nada. Perdía y le daba lo mismo… cómo me molesta esa actitud!

Árbitro: Eddy Maillet, ni idea de dónde es, igual tuvo una actuación discreta, ningún fallo polémico.

Primer eliminado, primer clasificado



El triunfo de Dinamarca sobre Camerún por 2 a 1 trajo como consecuencia que Holanda (quien hasta aquí ganó sus dos encuentros) sea la primera selección del mundial en clasificarse a octavos de final y que Camerún sea la primera selección en ser eliminada de Sudáfrica 2010.
Una vez terminado el partido de Mendieta (gran triunfo sobre la hora, pero además jugando bien al fóbal) nos fuimos a ver el partido con varios mendieteros y gente comprometida con este blog (que aporta desde la pluma o desde el diseño de la página). Así que en ese contexto observé el match. Por honestidad periodística debo sincerar que nos perdimos el primer cuarto de hora (el gol de Eto’o) del encuentro. De todas formas creo que estoy en condiciones de hacer la crónica del partido.
El partido fue bueno, con muchas situaciones de gol. Antes del cuarto de hora, como señalábamos, Eto’o abrió el marcador. A los 32 minutos, Rommedahl aprovechó muy bien la espalda del marcador de punta izquierdo camerunés, y en posición de 7 tiró el centro por abajo que Bendtner transformó en el empate danés. Sobre el final del primer tiempo hubo chances para los dos equipos. Primero Tomasson (el que nos metió el gol del Milan en la final de la intercontinental del 2003), después Eto’o, aprovechando un error de la defensa danesa, le pegó en el palo y por último Emana, el 10 de los africanos quedó frente al arquero pero definió mal y el golero danés se quedó con la bocha.
En el segundo tiempo sería Camerún quien domine el partido. Pero como bien decía el nene (Nitsuga), Dinamarca de contra te puede complicar… y así fue, a los 60 minutos Rommedahl se mandó por la derecha enganchó para adentro, le pegó de zurda al palo derecho del arquero y 2-1 para Dinamarca. Injusto, pero así es el fóbal, no siempre gana quien lo merece. Desde aquí y hasta el final del partido Camerún tendría un par de situaciones de gol que no pudo concretar. Dinamarca también pudo liquidarlo en los pies de Tomasson, pero falló. Camerún fue más que Dinamarca, no se mereció perder el partido pero no aprovechó las situaciones de gol que tuvo y se quedó afuera del mundial. Como decía Leandro… la mulatota, la novia de Clemente, se va a poner triste.

Premio “no lo tenía pero juega bien” Rommedahl, metió el gol del triunfo, el centro del empate y un pase a Tomazos sobre el final del primer tiempo que el delantero no pudo concretar.

Árbitro: Larrionda, yorugua. Bien, no tuvo fallos polémicos.

AUSTRALIATA: SI NO LA GHANA LA EMPATA.



Australia, la vieja –promedio edad equipo titular: 30-, en los análisis previos recobraba la esperanza de seguir luchando un lugar en octavos. Aunque era baja Tim Cahill por la expulsión del partido con Alemania (error del arbitro según nuestro cronista de aquel partido) reaparecía tras lesión Harry ‘el mago’ Kewell, acaso uno de los deportistas más importantes de la historia australiana. De cualquier manera nunca comparable con el mítico capitán wallabi, John Eales, lo que marca la distinta popularidad entre uno y otro deporte para los oceánicos. Además, mayor papelón que el del otro día no podían pasar.

Ghana, la joven –p.e.: 24,2-, venía de obtener una victoria peleada por uno a cero, con un gol de penal que destrabó un partido característico de los primeros juegos del mundial. Como para que tengan una incompleta idea de aquel ya famoso ‘partido no comentado’.

Ambas selecciones, en definitiva, se encontrarían en el pasto del estadio “Royal Bafokeng” (en honor a la tribu que habitaba esas tierras), de la ciudad norteña de Rustenburg enclavada al pie de las sierras con mayor reserva de platino del mundo. Alrededor de 30 mil espectadores (al 70% de su capacidad) aguardaban el inicio del partido.

Y se inicio nomás… 4-3-3 dibujaba con marcador típicamente holandés el DT Pim Verbeek para sus “estrellas negras”. 4-5-1 garabateaba su par serbio, Milovan Rajevac, para los canguros. Pim dejaba en el banquillo nuevamente a Muntari y Appiah. Milovan no tenía un pomo entre los suplentes.

1’ error defensivo de Addy –pendex central, ex Ghana ‘B’ que disputó el último amistoso contra Argentina, y milita en el Chelsea… de su país- que lo puso al borde de cometer penal contra el ex Liverpool, Harry K.
A los 10’ tiro libre que toma Bresciano -30 años, Palermo de Italia-. Acierta el arco pero sin dirección ni fuerza. Rebote insólito de la ‘capital jamaiquina’ que atajaba para Ghana. Holman (Az de Holanda) con la 14 en su espalda, captura el obsequio y lo patea hacia a la red. Kingson a base de reflejo intenta resarcirse pero pese a guantearla no basta para evitar el GOL de AUSTRALIA.
Se despierta Ghana que paradójicamente pherdía, y a los 16, 19 y 23 minutos asoma al arco rival con creciente peligro. Esta escalada en el juego africano tendría su merecido.
Reloj en 24’. Recuperación de pelota en el área oceánica, por parte del ‘hijo de Pele’ Ayew. Con polenta y regate logra imponerse ante dos defensores que lo cerraban. Coloca centro de rastrón que conecta Jonathan Mensah -19 pirulitos, propiedad del club Free State Stars sudafricano- y pese a que el publico vuvusero (hoy sonaron poco) se relamía con el gol de este pbt, estaba el brazo de la estrella H. Kewell cerca de la línea para evitar momentáneamente el gol. Penal. Toma la responsabilidad de empatar el bueno de Gyan –delantero centro, 1,86, con la 3 en la espalda. Dispara a la derecha, Shwarzer a la izquierda. GOL GHANA a los 25’, y alucinante festejo casi actoral. El 10 demás esta decirlo, fue expulsado por la acción. Un Kewell, tal como Zapata que si no la Ghana la empata, ofuscado (foto) pide ver la repetición por pantalla gigante al árbitro. La vemos todos, y nos queda claro dos cosas. Que fue un ‘brazón’ terrible, y que este Doryan Gray –32 años, cara de niño-, es un típico nene bien, cheronca y caprichoso.
Cuando van 31’ se produce la máxima expresión colectiva del partido. Hermosa combinación de toques con pretensión ofensiva de los de blanco. Sin embargo, luego de este auge, se produce un tiempo muerto en el partido.
Vuelve a la vida a los 43’, con una nueva recuperación de jabu en ofensiva pero esta vez de Boateng Prince –el tatuado que un día le dijo no al imperio futbolístico alemán y prefirió jugar en la mayor de su país natal pese a haber sido convocado en todos los seleccionados juveniles teutones, además de que su hermano lesionó al gran Michael Ballack y lo dejó sin mundial-, que cuando parecía que demoraba el pase, saca un derechazo cruzado que se colaba si no fuera por lo lungo que es Schwarzer (1,96) que desvió una pelota fantástica.
44’58’’ Rozzetti se lleva el pito a la boca para ‘silbatear’ el final de la primera parte.

Sin cambios para arrancar un segundo tiempo, que comenzaría apático, a diferencia de lo que sucedido en la etapa anterior.
Cercano a los 56’ ingresa a la cancha el hábil y corpulento Owusu-Abeyie. El numero 12 Tagle era el que abandonaba la cancha, mas no el fútbol –como recomendaban los informes médicos hace unos años por un problema de salud del volante.
63’ cambio en Australia que es un verdadero cambio en el acontecer del partido. Rajevac mete a la cancha a un defensor (Chipperfield) en un lugar de un Bresciano deslucido, pero lo hace jugar de volante. Tres minutos más tarde este pega un gran salto con el que gana a todos en lo alto, y conecta un frentazo que se va cerca del travesaño. Primera del ST para Australia que desde hacia mucho jugaba con un tipo menos. Acto seguido replica para los de la estrella negra con un centro de Gyan, corto y fuerte, busca- rodillas peligrosísimo que ninguna pierna negra logra conectar.
71’ casi canta el gol (coro) Kennedy -de lo mejorcito de Australia- que habia ingresado minutos antes en otro acierto del DT wallabi. Doble tapón del 1 Kingson lo evita.
Entre los ’79 y los 85’ jugaban a quien pegaba mas. Cuatro amarillas en seis minutos.
89’ centro al segundo palo, a partir de un libre directo, entra por el segundo palo Mensah y se lo pierde.
91’ un fantástico enganche y remate Owusu-Abeyie, y un disparo del multicampeón Muntari (ingresado recién a los ’76 por Asamoah que mostró cositas interesantes) prologan un final del partido demorado por un ensangrentado Pantzil que debe abandonar el campo. Ahora sí, a los 94’23’’, finaliza un interesante partido.

Australia no repunta. Fue el primero en llegar a Sudáfrica el 26 de Mayo. Si sigue por la senda trazada hasta el momento será sin duda una de las primeras en despedirse. Ganar o ganar frente a Serbia lo dejaría en pelea.

Ghana demostró un fútbol interesante, con buena disciplina táctica -en el PT el DT junto dos volantes por la derecha que complicaron al 3 Australiano- pero sin dudas deberá ajustar la definición quizás reemplazando el probar tanto desde lejos por entrar al área con pelota dominada. Un empate contra Alemania –si Serbia derrota a Australia, Teutón afuera- lo lleva a octavos. Allí se detuvo en el mundial pasado. La gran apuesta es subir un escalón más. ¡Tiene con que?

Posesión del fulbo: 50 %, 50%.

Tenis de mesa: 10 para Ghana. 4 para Australia.

Calificación del encuentro: Atractivo… (6). Más lindo el PT.

Premio “juego individual al servicio del equipo”: André ‘dede’ Ayew. Juego asociado, técnica y agresividad en lo ofensivo… (7). Nene japonés seguilo al volante contra Alemania, vas a ver lo que juega. Con 21 años y en la primera de un equipo francés sigue los pasos de su padre, el ‘(Abedi) Pele africano’, que obtuvo múltiples palmarés con el Olympique Marsella. Véanlo jugar: http://www.youtube.com/watch?v=bl6s2Ccsp2g&feature=related

Anti Premio “fui un salame en este partido”: Kingson… (4). Pese a una interesante doble tapada en el ST, debemos condenarlo por el gol que le regaló a Holman con el rebote.

Calificación arbitral: …vaya un “zafó”… (6), para el turinés Roberto Rossetti. Bien en la expulsión. Relativamente mal en el desarrollo del juego, sobre todo en el 2º tiempo, por ejemplo a los 61’ no sanciona con amarilla a un canguro por una falta que la merecía.

Premio “el lujo no es vulgaridad”: Pantzil, lateral por derecha del Fulham ingles, metió un caño de taco precioso. Jugada ‘tiki-tiki’ del partido a los 22’.

Dato de color: Asamoah Gyan, figura frente a Serbia, con el gol de hoy va en la búsqueda del máximo goleador africano en mundiales, el milenario Roger Milla que tiene 5 tantos. Gyan empieza a reflejarse en su actuación del mundial pasado donde convirtió con solo 17 años, el primer gol (a los 68 segundos desde el inicio frente a Rep.Checa) en la historia de Ghana en los mundiales, llamando la atención de clubes poderosos de Europa. Luego vendría un mal desempeño en la Copa África 2008 donde las críticas de los seguidores de Ghana fueron tan feroces (amenazas de muerte incluidas) que el jugador pensó en dejar la selección. Por lo pronto ya se están vendiendo muchas vaselinas en las farmacias de Accra.

sábado, 19 de junio de 2010

La Naranja Oxidada


Segundo sábado del Mundial y se veían las caras Holanda y Japón, los dos equipos ganadores de la primera jornada del grupo E. Sustanciales diferencias entre ambos: uno es candidato a animar la Copa (salir campeón lo veo difícil) y el otro apuesta a realizar un digno papel, más aún después de haber vencido a Camerún.
Sinceramente el partido fue un embole. Mucha razón tenía Gamallo cuando hablaba de un equipo que toma la iniciativa y otro muy cerrado atrás como clásico de Sudáfrica 2010. En este caso, los naranjas fueron los que tuvieron un dominio total del balón y los ponjas clavaron dos líneas de 4 bien escalonadas, apostando al despliegue de Matsui, omnipresente en la creación de juego – la poca que tuvo – oriental. Sin embargo, a Holanda no se le cayó una fucking idea para romper el planteo ultradefensivo que paró Takeshi Okada en el verde césped de Durban. Sus supuestas variantes de calidad de mitad de cancha arriba mostraron apenas destellos y muchas de ellas – coincido con Ale Fabri – están sobreestimadas por la prensa y son mucho menos de lo que las venden. Sólo Van Bommel y Sneijder son verdaderos cracks (además del gran Robben). En consecuencia, el otrora paradigma del tiki tiki universal incurrió en un toqueteo intrascendente que podría ser visto como un culto a la paciencia pero que honestamente fue muy aburrido y funcional a la táctica japonesa. O sea, cero profundidad. Comparable a los peores momentos del último ciclo de Basile en la Selección, donde no se encendía ninguna lamparita innovadora para quebrar esquemas conservadores.
Las incidencias del primer tiempo fueron nulas. Casi no hubo situaciones de gol. Más allá de ese 71% de posesión de balón, los holandeses patearon dos veces al arco y sin peligro. Japón, un cabezazo aislado de Honda (autor del gol contra Camerún) y un remate de Matsui. Mucho para pensar para los entrenadores, sobre todo para Van Marwijk, porque Okada estaba haciendo su juego.
La segunda parte fue una continuidad de la primera, pero un suceso tempranero la redefinió. Como no podía ser de otra manera: un gol. Si ya los daneses le habían dado una mano con el gol en contra, otra vez los naranjas tuvieron un poquito de eso que se necesita para ser campeón: culo (y esta vez no hay foto de Evangelina). A los 7 minutos nomás, cuando seguía degustando el café que me había calentado en el microondas, Van Persie la aguanta adentro del área, cede atrás para Wesley Sneijder (multicampeón con el Inter de Mourinho) que remata fuerte pero era sin problemas para Kawashima, aunque éste puso mal las manitos y la bocha se terminó colando en la red. 1 a 0 para Holanda y Japón iba a tener que salir. Salió. Un poco. Holanda siguió vació y los azules vieron abierta la posibilidad de encontrar un puntito. Entró Nakamura por Matsui y tendrían un par de situaciones, una de ellas sobre el final del partido que hizo temblar a Máxima Zorreguieta. Por suerte para ella y para el príncipe Guillermo, Okazaki la tiró afuera. La Holanda pragmática generaría algunos contraataques, pero no los pudo aprovechar. Ingresó el moreno Elia para darle algo de fútbol, pero esta vez no deslumbró como el ratito que jugó contra Dinamarca.
Nunca le agradecí tanto a Héctor Baldassi como cuando pitó el final del partido. La Coneja, de gran arbitraje, decidió que era hora de terminar un suplicio. Holanda hizo lo suyo, se convirtió en el segundo equipo en sumar 6 puntos en esta Copa (después de Argentina) y acaricia la clasificación. Japón, si sale un poco de la cueva, por ahí le gana a Dinamarca y logra pasar a octavos. Y ahí se quedará.

Premio “De qué planeta viniste”: Vacante. El más cerca fue Sneijder por la pepa y porque es el que la tiene más clara en Holanda.
Premio “Menos diez”: Kawashima. No había tenido un mal desempeño, pero tuvo gran responsabilidad en el gol naranja. No le eches la culpa a la Jabulani.
Árbitro: Héctor Baldassi. Muy buen nivel. ¿Sólo en Mundiales dirigen correctamente o acá la pasión nos enceguece? 

viernes, 18 de junio de 2010

Deberías estar impaciente inglés

                En el dia del cumpleaños de Fabio Capello y de Paul McCartney Inglaterra jugaba el segundo partido del mundial con el objetivo de revertir la imagen dejada frente a Estados Unidos. EL resultado fue el partido más aburrido del mundial. Cuando se enfrentan equipos de calidades tan diferentes, en general uno de los dos es el que le impone al otro la dinámica. En este caso Inglaterra era quien tenía que imponer un ritmo y definitivamente lo hizo. La cadencia soporífera del partido fue producto no de una Argelia que anuló el circuito de generación de juego de Inglaterra, sino de las propias limitaciones de ésta. El principal problema lo tuvo y tiene en la dupla ofensiva y en la ausencia de juego por las bandas. Rooney, el Tevez inglés, es un jugador que si bien no está pasando por un buen momento, tiene una categoría notable. Lamentablemente  se encuentra  solo en la cúspide de un armado que no lo favorece. Durante todo el primer tiempo recibía de espaldas de parte de los dos armadores (Lampard y Gerrard) pero al darse vuelta debía enfrentar a 4 defensores que, si bien limitados en su juego, eventualmente imponían la superioridad numérica. Con el rodar del partido pudo pivotear hacia los costados, básicamente el derecho cubierto por Lennon y Johnson, o de vuelta hacia los armadores para que ellos vayan llegando a posiciones de tiro de media distancia. Pero lo cierto es que tener un tipo como Rooney para pivotear es como tener a Zaira Nara de novia para que te limpie la pieza y planche la ropa.
El veterano Heskey no lo acompaña como corresponde. Entre ellos no hubo asociación alguna. Más tarde intento con Defoe, pero no rindió sus frutos. Ya al final, el manotazo de ahogado de Crouch tampoco alteró el 0 de Inglaterra. La elección de Crouch, un tipo torpe como todo hombre de 1,90 m pero para colmo sin buen cabezazo, por sobre Theo Walcott es sintomático del juego que propone Capello y es algo que hoy el equipo de la Reina está pagando caro.
Veamos la segunda de las limitaciones, el juego de Inglaterra por las bandas, o mejor dicho su ausencia. Algo que caracteriza al juego inglés se encuentra totalmente ausente en el planteo de Capello. En este partido Lennon intento por derecha y en ocasiones por izquierda. Pero no se asociaba ni con el pivot que correspondia a la banda (Lampard por derecha, Gerrard por izquierda) , ni con los delanteros. Al mismo tiempo en muy pocas ocasiones llego al fondo a tirar el centro. El lado izquierdo fue totalmente abandonado por Capello. Ningún volante por allí y Cole no se proyecto salvo en dos ocasiones. Podría jugar el otro Cole por esa banda, pero Capello prioriza tener un tapón como Barry a las espaldas de los dos armadores.
                Si uno le preguntase enconces a Capello cómo intenta Inglaterra llegar al gol, la respuesta se encontraría en las jugadas de Inglaterra en donde se juntaron Rooney, Gerard y Lampard, y que terminaron, tras algunos toques rápidos, ya sea en disparo de media distancia de los armadores o en habilitación de Rooney hacia el otro punta.
                Por el lado de Argelia no hay mucho por agregar. Tácticamente intentaron aglomerar 2 o 3 jugadores por las bandas a través de toques cortos, rápidos y paredes, esperando a que se abra algún espacio o aprovechar algún error del rival. Por derecha pudieron juntarse por momentos Bougherra y Boudebouz. Por izquierda confió más en el desequilibrio que podría aportar Ziani. De todos modos las limitaciones eran de otro orden. No se podía esperar que desborden constante y seriamente a una defensa que parece ser la principal preocupación de Capello y conformada por jugadores de primera línea.
                En resumen, Inglaterra sabe mantener el 0, y apuesta a que ocurra algún click en su triada ofensiva (Rooney, Gerrard, Lampard) para que termine en pelota de gol. Los que padecen esto son los que nos fumamos el partido, Joe Cole que la mira desde el banco, y probablemente Inglaterra cuando la suerte la tenga el rival, como con Estados Unidos, y quede eliminada en la segunda fase.

El partido de las preguntas retóricas: Alemania 0 – Serbia 1


Con un equipo joven (el más joven del mundial y el más joven de la historia de las selecciones alemanas en los mundiales), que había demostrado contra Australia que ser alemán (esto es relativo ya que 13 jugadores del plantel son nacionalizados de otros países) y jugar bien no era imposible, Alemania se presentaba a su segundo partido con el objetivo de conseguir la clasificación. Joachim Löw repitió formación y planteo táctico con un 4-2-3-1 ofensivo que se adelantó rápidamente en campo rival. En esos primeros quince minutos comprobé que lo que se decía era cierto: se pudo ver a la Alemania vistosa del partido anterior, que llegaba con toques cortos y adelantando a laterales y volantes. A los 6 minutos, Podolski desvió un zurdazo luego de un manotazo del arquero ante un centro por derecha.
Lo de Serbia, por su parte, era lo de la gran mayoría de los equipos de este mundial: regalar pelota y campo y replegarse en la mitad propia a toda costa. En esos primeros minutos el 4-1-4-1 (insólita posición, la de un volante central retrasado detrás de la segunda línea de 4, que alguna vez le viéramos al “ofensivo” Cholo Simeone en San Lorenzo) de Antic no hacía pie y se veía desbordado por el buen juego teutón, a tal punto que a los 19 minutos de partido ya estaban amonestados sus dos laterales (Ivanovic y Kolarov).
Sin embargo, pasado el primer cuarto de hora, Serbia se acomodó mejor atrás cerrando los espacios y Alemania perdió su ritmo y se hizo predecible e impreciso. Ozil y Podolski no aparecían (sobre todo la joven promesa turca, Ozil) y la bocha no le llegaba a Klose, perdido entre tanta camiseta roja. Así, pues, el partido empezó a parecerse cada vez más a tantos otros de este mundial (un equipo que toma la iniciativa y no sabe como entrar y otro que la cede pero defiende bien) y la pregunta fue la de todos estos días: ¿Cómo romper una defensa de 9 o 10 hombres que esperan constantemente detrás de la pelota?
Esa cuestión, en verdad, enmascaraba otra, más “interesante”: ¿Cómo diablos pensaba hacer un gol Serbia? Con mejor recuperación de balón en esta parte del partido, los balcánicos sólo atinaban a mantener la posesión y jugarlo hacia atrás hasta meter un bochazo y perderlo nuevamente. Su carta ofensiva fue Zigic, un obelisco de 2,02 metros con escasas aptitudes futbolísticas que claramente no estaba preparado para aprovechar alguna posible contra veloz.
Tratábamos de respondernos esto cuando el fútbol, el deporte más lindo del mundo y una de las actividades que nos hacen más feliz en la vida junto con hacer el amor con la persona a la que amamos, nos demostró una vez más que los análisis no sirven para nada. Miroslav Klose, goleador del último mundial, quiso recuperar en la mitad de cancha y pegó una patada innecesaria de atrás a los 36 de la primera parte. Segunda amarilla y roja, Alemania quedaba con 10 y Fabri y Nelson se hacían la misma inquisición que nosotros, ansiosos por empezar a ver un partido más dinámico: ¿Saldrá Serbia?
No hubo tiempo de iniciar las apuestas porque a los 38, dos minutos después, una gran corrida de Krasic (el mejor jugador serbio por lejos) a las espaldas del flojito lateral izquierdo Badstuber permitió que aquél tirara el centro, que el grandote Zigic la bajara y que Jovanovic definiera prácticamente en la línea del arco. 1 a 0 para Serbia y a meternos los libros y las preguntas en el culo.
La última jugada del primer tiempo fue un córner desde la derecha que despejó el arquero y que Khedira, volante central turco de gran nivel, remató desde la puerta del área reventando el travesaño. En el rebote, una chilena improvisada de Müller fue despejada en la línea.
Los primeros minutos del segundo tiempo, volvieron a tener a Alemania enchufada y a Ozil y Müller en buen nivel. A los 8, Müller desbordó por derecha, tiró el centro atrás y Schweinsteiger (Shvantaiga) remató desviado. A los once un gran pase de Ozil dejó a Podolski mano a mano, pero éste lo desperdició, dejando en evidencia que ésta no sería la tarde del polaco nacionalizado. A los 13, en una de las pocas subidas de Badstuber, éste se asoció con Ozil que, de primera, se la sirvió a Podolski, quien dejó la Jabulani nuevamente en la parte de afuera de la red.
Pero si creíamos que el partido ya había cubierto la cuota de sorpresa que nos da el fútbol estábamos totalmente equivocados. Un minuto después, a los 14, un centro alto y anunciado desde la izquierda superaba a todas las cabezas y se iba por el fondo, si no hubiera sido por Vidic, experimentado defensor del Manchester United, quien de manera increíble le puso la mano a la pelota. La jugada fue muy similar a la del partido de los serbios contra Ghana (único partido no comentado en el Blog, muy tristemente), en el que Lukovic metió la mano en una jugada calcada, posibilitando que Ghana convirtiera de penal a 10 del final. Penal para Alemania, que tenía su chance de empatar; mientras los serbios se preguntaban estupefactos, como nosotros, ¿QUÉ CARAJO QUISO HACER ESTE MUCHACHO? Realmente absurdo.
Lo bizarro no terminaría. Lucas Podolski, el encargado del penal, le pegó cruzado abajo y a la izquierda (remate anunciado para un zurdo) que intuyó muy bien el arquero Stojkovic, dando un rebote que no fue aprovechado por Müller porque un defensor eslavo lo cerró perfecto (¡Qué importante es seguir las jugadas en los penales!).
A partir de allí, Alemania se desdibujaría por completo y Serbia tendría muchas contras para aprovechar. Krasic apiló a un par de alemanes por derecha y se la dio a Jovanovic, quien remató a colocar, dando la pelota en el palo derecho del arquero. El DT alemán la pifió con los cambios y sacó a Ozil y Müller, de buen trabajo en el segundo tiempo, por Cacau y Marin, de intrascendente tarea. En el final, Kigic estrelló un cabezazo en el travesaño tras centro de Krasic y el ingresado Kacan se lo perdió luego de una cesión de Kigic, quien terminaría jugando un buen partido.
Alemania complicó su clasificación, pero tiene potencial futbolístico para revertir la situación. Dependerá del nivel de sus individualidades y de su capacidad para aprovechar las situaciones que se le presentan. Serbia es un equipo más del mundial y se juega su chance frente Australia, al que tendrá que ganarle por varios goles,

Menciones:

Premio Alberto Olmedo: Krasic (8) El volante por derecha fue la carta ofensiva de Serbia. Con sus corridas y desbordes terminó generando casi todas las situaciones de gol de su equipo.
Premio Chenemigo: Vidic. Que alguien les avise a los defensores de Serbia que el fútbol es con los pies.
Partido: Bizarro (6)
Réferi: Alberto Undiano Mallenco (España). Aceptable (6) Se comió un penal para Alemania al final del partido que le baja un puntito, pero en líneas generales estuvo bien.
Nota de color: el goleador del partido Jovanovic se tiró al foso de la cancha para festejar su gol. A lo turco García en la cancha de Ra sin Club.

Primer eliminado del Mundial: Koman Coulibaly



Eslovenia y Estados Unidos se enfrentaban en sus segundos partidos por el grupo C, que comparten con Inglaterra, y por eso el partido era importante, presumiblemente, para empezar a decidir quién ocuparía el segundo puesto. Los eslovenos, si ganaban, podían ser el primer equipo clasificado a octavos, pero los estadounidenses venían con la alegría de haberle empatado a una de las potencias. Regalaron un gran partido, pero el protagonista, de principio a fin fue el árbitro Koman Coulibaly, de Malí.


Al minuto de comenzar el partido, el mediocampista yankee Clint Dempsey saltó a cabecear con el delantero esloveno Zlatan Ljubijankic, pero fue con el codo arriba y el lungo recibió tremendo golpe. El árbitro actuó como espectador y no sancionó al volante. Era para expulsión.


Eslovenia empezó mucho mejor, Estados Unidos parecía no haber entrado en cancha. En una de las primeras jugadas importantes y luego de varios toques, el enganche Valter Birsa, el más sudamericano de todos, recibió la pelota en ¾, se acomodó y remató de zurda a colocar, ante la atenta mirada del arquero Tim Howard que, sin embargo, no atinó a levantar los pies para tirarse e intentar llegar a defender la valla. Golazo.


Estados Unidos seguía sin aparecer, pero luego del gol Eslovenia dejó de atacar con profundidad, si bien mantuvo el dominio del balón. En una jugada que finalmente no generó peligro, el esférico dio en la cara de Robbie Findley. El árbitro volvió a buscar protagonismo y amonestó al asombrado atacante, a quien le seguía doliendo la nariz, producto del pelotazo.


En la primera ocasión de peligro para Estados Unidos, Dempsey llegó hasta el fondo y mandó un centro raso que cruzó todo el área chica hasta la posición de Landon Donovan, referente yankee, quien no pudo conectar por la rápida reacción de un defensor esloveno que sacó el balón al corner.


Sin embargo, en la jugada siguiente, Estados Unidos volvió a dejar que el rival tocara en el mediocampo. Así, Ljubijankic recibió un pase entre líneas, entró al área y, ante la salida del portero Tim Howard, abrió el pie derecho y colocó la bocha en el segundo poste. Eslovenia había sido el único en cancha y lo aprovechó.


En la última jugada del primer tiempo, Eslovenia la recuperó en mitad de cancha y cuando se disponía a realizar un contraataque en el que iba a tener más jugadores en ataque que Estados Unidos en defensa, el árbitro pitó el final. Los eslovenos brotaron de furia, pero se fueron al descanso tranquilos con el 2-0.


El técnico yankee, Bob Bradley, pragmático, realizó un doble cambio para comenzar la segunda etapa: Edu y Feilhaber por Torres y Findley. Sabía que si quería dar vuelta el partido, debía intentarlo desde el comienzo del complemento. Quizás había visto el anterior partido del día, Alemania-Serbia, donde el técnico teutón nunca atinó a mover el tablero y así se quedó sin nada.


El mensaje llegó enseguida. Por derecha, Donovan recibió un bochazo que no pudo rechazar el central Bostjan Cesar –quien había arriesgado a correrse a la posición de lateral izquierdo con ese fin-, recortó hacia el área, levantó varias veces la cabeza insinuando un centro que nunca realizó y, en cambio, le rompió el arco a Samir Handanovic. El portero cometió un doble error: no salió a achicar y, además, se quedó parado en el primer poste y dio vuelta la cabeza ante el disparo, sacando los ojos de la trayectoria del balón.


A tiro del empate, Estados Unidos empezó a buscar con pelotazos frontales. Desde donde Birsa había hecho el primero de Eslovenia, Michael Bradley, volante e hijo del entrenador estadounidense, probó suave y contuvo el arquero. Así, los bochazos se siguieron sucediendo, hasta que uno llegó al área rival, uno de los atacantes la bajó y Bradley maltrató el esférico pegándole con los tapones al gol. Era el empate y era merecido. Los eslovenos se habían ido tranquilos al entretiempo y a diez del final se encontraban con que perdían la chance de ser el primer seleccionado clasificado a octavos.


A Estados Unidos se le planteó un dilema: si ir a buscar la victoria, con el riesgo de descuidar su defensa, sabiendo que en la última fecha enfrentaría a un casi seguro eliminado Argelia, que en tercer turno se mediría con Inglaterra. O cuidar el empate y no aprovechar el envión del gol.


En el minuto 84, Donovan se hizo cargo de un tiro libre desde el costado derecho del área, mandó un centro buscando a que alguien la conectara, Edu entró por el segundo palo y fusiló al arquero. El árbitro se consagró y cobró todavía no se sabe qué. En la jugada hubo cinco agarrones múltiples a favor de los yankee, pero el juez, al revés, sancionó a favor de los eslovenos. Así, el empate quedó sentenciado. Los jugadores y cuerpo técnico, tras la finalización, se le fueron al humo, pero ya era tarde.


Estados Unidos remontó el encuentro a lo Mendieta. En la última fecha tendrá la clasificación disponible frente a Argelia. En tanto que Eslovenia la sabrá mucho más difícil contra Inglaterra.



Destacados:



Figura: Landon Donovan: 6 (seis). Dentro de un nivel muy parejo en un partido vibrante, el referente de Estados Unidos se puso el equipo al hombro y lo condujo al empate.


Antifigura: Samir Handanovic: 4 (cuatro). Si bien no tuvo que intervenir en muchas ocasiones, el doble error en el primer gol y la pasividad en el segundo ameritan a que haya sido el peor del partido.


Árbitro: Koman Coulibaly (MALÍ): 1 (uno): Mal al no expulsar a Dempsey por un codazo, mal por la amarilla a Findley, mal por cortar una contra de Eslovenia cuando pitó el fin del primer tiempo, mal en una jugada a favor de Estados Unidos que era para expulsar a un defensor esloveno por cortar una jugada manifiesta de gol y horrible al anular el gol del triunfo estadounidense. Muy mal. De lo peor del Mundial. Puede adelantar su viaje a casa. Ninguna de las dos selecciones se fue conforme con el arbitraje, todo un síntoma.


Nota de color: El empate estadounidense se pareció a las mejores épocas de Mendieta en los campeonatos MC.