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miércoles, 30 de junio de 2010

Nike, haciendo una de piedra


Todos vemos desde hace poco más de un mes, un genial comercial publicitario de Nike titulado “Escribí futuro”.

En él se suceden imágenes de varias figuras que prometían descollar en este mundial africano.

Empezamos con Drogba. El marfileño hace una gran jugada y termina picando la pelota ante la salida de un arquero italiano, pero Cannavaro la saca con una tremenda chilena cuando estaba por cruzar la linea. Es un cruce que no se concretaría dado que ambos quedaron afuera en primera ronda. El grupo de los africanos era muy complicado, pero no podríamos decir lo mismo de el de los defensores del titulo…

Después está el caso de Rooney. Errando un pase, se ve en un futuro no muy lejano gordo y barbudo, viviendo en un trailer. Pero corre al rival, recupera la pelota, etcétera, y pasa a ser un héroe nacional. Otro que quemaron: pasó segundo en un grupo facilongo dando lástima, con dos empates y una victoria ajustada, y se fue goleado en octavos. Rooney ni siquiera consiguió mojar en todo el mundial.

Con Cristiano Ronaldo la historia fue parecida. Actuación aceptable en el grupo: goleada ante un equipo débil, empates en cero ante equipos competitivos. Ronaldo no apareció en el partido importante de octavos, donde perdió bien con España, con una actuación personal flojísima.

De los que aparecen en la propaganda, si no me equivoco, el único jugador cuya selección sigue en el mundial es el otrora atlético Ronaldinho, con la salvedad de que ni siquiera está en el plantel…

Creo que ni siquiera se salva el bueno de Roger (peloteado al ping pong por Rooney), que habrá perdido el número 1 del ranking más o menos por esa época.

Homero Simpson, que en la propaganda se come un caño de Cristiano Ronaldo, por ahora viene zafando, tal vez por ser un personaje de ficción. Aunque ese detalle no salvó del fracaso al siempre bien peinado portugués...

¡VILLAZO! …Y el ocaso de una exageración.


España 1 – Portugal 0

Se enfrentaron 33 veces con 15 victorias hispanas y 6 lusas. En mundiales nunca hubo disputas ibéricas. España si lograba los tres puntos desplazaba futbolísticamente a Francia del sexto lugar, con 87 puntos en mundiales. Portugal por su parte estaba 18º y si ganaba subía dos puestos por encima de Austria y Rep.Checa (Checoslovaquia). La historia mostraba que España tendría que pasar y así sucedería.
El estadio del compromiso era el de Ciudad del Cabo. El arbitro que asumiría la responsabilidad de que el juego se desarrolle de la manera mas justa posible seria el reidor Baldassi.
La formación lusitana iba con un 4-3-3 con la innovación de Pepe, central puesto de volante tapón. Era novedad la inclusión de este, además de la de Hugo Almeida y Ricardo Costa. En el caso español, la clásica formación moderna sin enganche. Es decir Don bigoton Del Bosque hacia ‘pito catalán’ a las críticas del ex entrenador de la furia roja Luis Aragonés que salio a matarla. Otra vez Fabregas al cobán y duelo sabroso y madrilista por izquierda, Sergio Ramos vs Simao. De los veintidós titulares, no se sacaban ventajas el Barsa y el Real Madrid, cinco jugaban uno, cinco en el otro.
Como siempre algunos datos extras antes del desarrollo de los noventa. Promedios de edades similares (27,2 y 27,5), y una diferencia de 3 cm. a favor de los de verde y blanco en el promedio de altura del equipo titular.
Empezó España llegando tres veces seguidas de la misma forma y por el mismo lado, el izquierdo del ataque, evidenciando que Ricardo Costa había entrado dormido. Enganches de Villa y Torres, disparos, y tapadas de Eduardo. Este arquero no perdió hasta aquí nunca un partido con su selección sobre 14 disputados, además de no recibir goles en este mundial.
A los veinte desde el inicio llega la primera para Portugal. Gran jugada, patea Tiago, saca para arriba Iker y da rebote que queda en la línea y por velocidad de piernas llega antes que un Hugo Almeida que ya se estaba relamiendo.
27’ Primer tiro libre bien pateado por Ronaldo en todo el mundial.
Faltando cinco para que finalice la primera parte, sale rápido el vivo de Eduardo, Ronaldo mete linda bocha para Almeida pero otra vez Casillas corta antes de que le llegue al lungo delantero.
Terminaba mejor Portugal, que era cada vez más peligroso.
Comienza el segundo. De movida, la hace bien H.Almeida que mete el pase para R9, rebota en la rodilla de Tarzan y casi se le mete a Iquer Kasillas.
A los 13’ Del Bosque mete mano y pone a Llorente por el niño, y manda a calentar a Jesús Navas –finalmente no entró pero creo que era lo que estaba necesitando España-. Evidentemente quería llegar al gol ‘a los centros limpios’. Al toque Ramos de gran partida la mete para Llorente que de media palomita casi llega al gol.
Mejoraba España. Villa buena acción personal y remate al ladito del palo. Y así fue. Diecisiete min. Como la definiría un amigo los de rojo hacían ‘la de handball’, y es Iniesta el que larga la bola (parece que escucho lo que le pedía el gallo Claudio en la cancha) en cortada, se aparece Xavi que mete un taco y Villa en el segundo intento la manda a guardar. GOL, 1 a 0.
Con el gol se acentuó exponencialmente la tendencia. Sergio Ramos (muy parecido de cara a Mariano Pavone, posible refuerzo cuervo) a puro coraje mete un derechazo cruzado imposible de atajar salvo para Eduardito. Desde allí retención defensiva brillante del balón y baile español en Ciudad del Cabo.
Llorente y Villa tienen la oportunidad de estirar la ventaja pero no lo hacen, y Portugal incluso con diez tras la expulsión dudosa de Ricardo Costa por supuesto codazo a Capdevilla, lo lleva contra su arco a España en los minutos finales pero sin generar una opción neta de gol.
Con el partido prácticamente resuelto dos cambios más en la furia roja. A los reemplazados, Villa (x Pedro) y X. Alonso, los recepcionaba fuera del campo una mujer seguramente asistente del bigotudo.
Final del partido.
Caen los negociados con la figura del malabarista sobrevaluado Ronaldo (muy buen jugador igual)… Gesta heroica de David Villa, tal como la realizada por los obreros de Villa Constitución en el '74 y '75 (foto), denominado ‘villazos’, con el protagonismo del devenido en burócrata oficialista, Alberto Piccinini… Entrevistas para el mundo de parte de la periodista-novia de Casillas…. Y a hinchar por Paraguay!

Conceptualización partido: Bueno el PT / muy bueno el ST… (7). Muchas llegadas y pese a los pocos goles, digno de volver a ver en alguna que otra repetición.

Tenis de mesa: 12 contra 6 para los que hablan el castellano.

Posesión jabulani: 61% España (distancia recorrida por sus jugadores: España 107 mil metros, Portugal 112 mil metros)

Momento tiki-tiki: Centro de rabona con derecha del mediático Ronaldo, en el ST estando perdiendo. Sintomático de su ju-ego. Fue lo único que hizo en el partido, pero le basto justamente para recibir esta distinción.

Figura: David Villa… (8) Enorme delantero. Estaba dudando con el arquero Eduardo, pero me inclino por el nuevo jugador de Pep, así que marche este premio al juego individual al servicio del equipo para este chiquilín.

Villano: Pepe… (4). No paro a nadie José. El puesto de cinco es su karma. Volvé a la cueva y al R. Madrid.

Calificación arbitro: (4)… Me encanta un poco de Lamolina en las altas esferas del deporte. Dejaba que fluya el juego, y ayudó a que el partido sea más interesante y disputado. Además a los 34’ le dijo con las manitos a CR9, levántate. Sin embargo falló en muchas ocasiones. Penales no cobrados a Torres a los 5’PT y a los 9’ en el área española. No amonestó a Simao a los 9’ST. No sancionó orsai (aunque le concedo que era milimétrico) de Xavi en el gol español.

Nota de color: Cristiano Ronaldo es el único que no canta el himno. Pero claro ¿cual himno, el suyo? No, el portugués. Recordemos que este cristiano nació en Funchal, región autónoma de Madeira, perteneciente al reino de Portugal. La isla de Madeira tiene su himno propio reconocido oficialmente. A todo esto se agrega que a principios de año hubo muchísimos muertos por una catástrofe climática que derivó en una crítica al gobierno central de Lisboa por su falta de acción y ayuda a los damnificados. Como señal de protesta se realizó el cántico del himno propio. En definitiva, en esta le doy la derecha al metrosexual.

Alto bodrio



A priori era un partido que no generaba muchas expectativas, sospecha que se confirmó tras 120 minutos de fóbal (?) y 9 penales.
El partido fue muy aburrido con poquísimas situaciones de gol (y eso que jugaron 120 minutos) tan sólo 3 para la albirró (en los pies de Lucas, Roque y Haedo) y 2 para los nipones (un tiro desde afuera que dio en el travesaño y otro tiro de afuera de Honda). De manera que la lotería de los penales esta vez premió al ganador moral en los 120 minutos.
A lo largo del partido fue Paraguay el dueño del mismo. En un momento llego a ser 60-40 la distribución de la pelota. Pero como en el partido contra Eslovaquia, este predominio no se tradujo en situaciones de gol claras. A Paraguay le cuesta muchísimo generar situaciones de gol nítidas. Es un equipo que trata de ser el protagonista pero carece de volumen de juego.El equipo nipón se paró a esperar a Paraguay en su campo y a salir rápido de contra, aprovechando la velocidad de sus jugadores. Si a Paraguay le costó llegar al arco rival de manera clara, qué decir de Japón, cuyas únicas situaciones de riesgo fueron dos tiros desde afuera del área.
En el mediocampo, Paraguay había arrancado con Vera, Riveros, Ortigoza y Benítez (de derecha a izquierda). Benítez sin haber hecho un partidazo estaba cumpliendo con un partido interesante ya que le daba profundidad a su equipo por la izquierda. A pesar de esto, el tata Martino, decidió sacarlo y ponerlo a Haedo Valdez. Para mi el cambio era por Roque para que Paraguay quede parado arriba con Haedo por derecha, Lucas de 9 y Benítez abierto por izquierda. Pero no, el dt de la albirró metió más barullo en vez de tratar de abrir la cancha y ganar en profundidad. Dicho esto, yo no sé como hay gente que sostiene que Martino es el discípulo de Bielsa.
El partido no ofreció mucho, ni siquiera en el alargue (cuando las piernas sienten el cansancio) el partido se volvió entretenido. Los penales vinieron a ponerle algo de emoción a un partido que sólo invitaba a cambiar de canal o ponerse a hacer otra cosa.
En la definición por penales, Paraguay metió los 5 (Barreto, Riveros, Lucas Haedo y Tacuara). Los japoneses patearon 4, pero uno de esos fue al travesaño, por eso fue 5-3 en la definición por penales que permitió el pase a cuartos de la albirró. Paraguay tendrá que mejorar (mucho, en especial en las variantes ofensivas) para ganarle a España.

Premio "de qué planeta viniste" en un partido pobrísimo no hubo nadie que se destaque, pero el premio se lo lleva Tacuara por su soberbia para patear el penal decisivo y por su coraje, ya que él le pidió al tata patear el penal definitorio.

Premio "bodrio" el partido de hoy, y por ende, Paraguay y Japón. No se les cayó una idea desde el punto de vista ofensivo e hicieron un partido aburrido.

Juez, Frank De Bleeckere, Belga, y en este contexto, mientras no se mande un moco como los que se mandaron con el primer gol de Tévez contra México y el gol de Lampard, ya es una buena actuación... de todas formas no hubo jugadas polémicas.



lunes, 28 de junio de 2010

Una victoria indiscutible metió a Brasil en cuartos. Chau Chile: crónica de una derrota ¿anunciada?



Nobleza obliga: tras tamaño comentario al último post del partido de la roja bielsista, Cristian se ganó el derecho a postear el match trascendental Chile-Brasil. A continuación entonces, sus apeciaciones. Que el post figure a nombre de Román es tan solo un accidente.

Chile, que venía de perder dignamente ante el conjunto español y que contaba con dos jugadores suspendidos (Medel y Ponce), salió a enfrentar al “scratch” con un planteo táctico extrañamente especulativo. Bielsa apostó a jugar defensivamente, parándose a esperar a Brasil en mitad de cancha, renunciando, sorpresivamente, al característico estilo de juego de los equipos del Loco, quien dijera repetidas veces que para él todos los partidos son iguales, de manera que deben ser jugados del mismo modo: dominando, siendo protagonista del juego, lo cual sólo se puede lograr presionando constantemente, jugando en campo rival y dominando la pelota. Nada de esto hizo Chile en el partido de hoy. Muy por el contrario, se paró defensivamente, dejando salir a Brasil con pelota dominada hasta la mitad de cancha, para intentar salir de contra, y se suicidó. Es que no se puede esperar otra cosa que una derrota si se sale a esperar en mitad de cancha a uno de los equipos que tiene mejor manejo de pelota y organización de ataque del mundo.
Decíamos que Bielsa utilizó una disposición táctica un tanto distinta en cuanto al posicionamiento en el campo de juego y, sobre todo, a las características de los jugadores que entraron a la cancha. En este punto, llamó la atención ver a Beausejour haciendo las veces de un media punta, jugando detrás del centrodelantero, H. Suazo, en lugar del característico “enganche”, M. Fernández o Valdivia. Beausejour jugó un partido realmente malo, muy impreciso a la hora de pasar, con un manejo deficiente de la pelota a la hora de organizar los contraataques y en una posición táctica equivocada y en apariencia extraña para él. En definitiva, Chile se paró con su jugador más adelantado en el círculo central, dibujando algo así como un 3-3-2-1-1, en el cual los dos volantes exteriores jugaron retrasados y contenidos a la hora de atacar, convirtiéndose casi en defensores laterales, lo cual mostraba, en realidad, algo parecido a un 5-3-1-1, con: Bravo al arco; Jara, Fuentes y Contreras abajo, de derecha a izquierda; Isla, Carmona y Vidal en el mediocampo; Alexis sanchez por derecha y Mark Gonzalez por izquierda, ambos como extremos retrasados, es decir, como volantes ofensivos, si se quiere; luego, Beausejour como media punta; y, por último, Suazo como centrodelantero.
Brasil, por su parte, salió a jugar con un 4-3-1-2, con: Julio Cesar al arco; Maicon, Lúcio, Juan y Bastos en defensa, de izquierda a derecha; Dani Alves, Gilberto y Ramires en el medio, también de izquierda a derecha, y Kaká de enlace; y arriba, Robinho y Luis Fabiano. Nada nuevo bajo el sol del lado de la verde-amarela: laterales con buena proyección, un tridente ofensivo de muy buen manejo de pelota en velocidad, increíblemente preciso a la hora de la triangulación de pelota para abrir espacios, y un medio campo aguerrido, de poca posesión y lateralización del juego.
Así las cosas, el problema del planteo de “la roja” residió en que, por una parte, resignó las mejores características mostradas por el quipo en la fase anterior: la presión en tres cuartos de cancha, el juego vertical, los desbordes permanentes con llegadas de los volantes a posiciones de extremo y tres o cuatro jugadores dentro del área; y, por otra parte, agudizó los puntos flojos de un equipo que no cuenta, a mi entender, con los jugadores del nivel requerido para jugar casi mano a mano en la línea de fondo, cuestión que se puso en evidencia en el hecho de que cada vez que Brasil atacó generó jugadas de considerable riesgo.
En este marco se desempeñó el primer tiempo. De entrada se pudo observar un Chile retrasado, preparado para presionar en la mitad de cancha con la intención de salir rápido de contra, y un Brasil que se hizo cargo, desde el comienzo mismo del partido, de la chapa que detenta, la de ser una potencia mundial del fútbol. Así, Brasil buscó permanentemente el arco chileno, que se defendió bastante bien durante los primeros treinta minutos. Cabe decir que esta búsqueda permanente puede resultar un tanto contradictoria ya que resulta, en realidad, de un estilo de juego contragolpista: Brasil atacó pero lo hizo concibiendo al mediocampo como una zona de mera transición vertical, una zona de paso y no de control del balón, de modo que la forma de atacar es, en general, la de pases largos a los puntas, que son los encargados de resolver arriba, ayudados, a veces, por la subida de los volantes. Retomando, hasta entonces Brasil había generado cuatro llegadas, contra una sola de Chile. Si bien el trámite se mostraba parejo, las situaciones del pentacampeón eran mucho más peligrosas, aunque ineficaces aún. Sin embargo, el desarrollo del partido cambiaría tras el gol de Juan, quien tras un muy buen tiro de esquina, y una mejor “cortina” de sus compañeros, cabeceó sólo y muy cómodo, clavando la pelota en el ángulo derecho Bravo; nada que hacer para el arquero. Tras la apertura del marcador, pasaría algo que ya le ocurriera a Chile en el partido ante España, brotó el desorden en todas sus líneas, y lo pagó caro: cuatro minutos después de la apertura del marcador, en una contra fulminante, manejada con una precisión de cirujano por el tridente ofensivo brasilero, llegaría el 2 a 0. Con un Chile volcado desordenadamente a la ofensiva, la contra encontró a Brasil en situación de mano a mano con la defensa chilena, y Luis Fabiano, tras un excelente pase de Kaká, gambeteó al arquero como si fuera un cono y la mandó al fondo de la red: golazo. Quedaría tiempo para una jugada de gol más para Brasil. El primer tiempo se cerró, así, con una clara diferencia en favor de Brasil y un consecuentemente merecido triunfo del “scratch”. Los números manifiestan el dominio y la contundencia del equipo brasilero, por un lado, y la ausencia del espíritu bielsista en el planteo chileno, por el otro: 9 llegadas contra 1.
En el entretiempo, Bielsa, que parece haber reconocido la carencia de un estratega clásico en la cancha, metió dos cambios: afuera Mark González, que jugó un partido realmente malo, y Contreras; adentro Tello y Valdivia. Chile se reordenaría del siguiente modo: Isla pasaría a jugar de defensor; Vidal pasaría a la derecha y Tello se ubicaría como volante por la izquierda; delante de él, como extremo izquierdo, se ubicaría Beausejour, dejando, por tanto, a Valdivia en la posición de enganche. Acertados los cambios de Bielsa, pero tardíos. Brasil entraría a jugar con los mismos once.
El partido mostraría a un Chile mucho mejor parado posicionalmente, con mejor manejo del balón y una capacidad de ataque superior a la de la primera parte. Sin embargo, Brasil mostró ser un equipo que defiende bien, muy bien, y que sale rápido de contragolpe, muy rápido. Así, con Chile parado más adelante que en el primer tiempo y Brasil muy preciso y rápido en mitad de cancha, llegaría el 3 a 0 en una contra letal, comandada, esta vez, por Ramires y terminada con una categórica definición por Robinho, con cara interna del botín derecho: inalcanzable para el arquero. El partido transcurriría del mismo modo hasta el final, con Chile parado bien adelante, muy expuesto en defensa y con Brasil parado para la contra veloz. Chile no supo superar la defensa brasilera y Brasil manejó el partido con repetidas contras que dieron lugar a jugadas de considerable peligro para Bravo. En el segundo tiempo las llegadas fueron 8 a 4 a favor de Brasil, haciendo un total de 17 para Brasil y 5 para Chile (puede haber una diferencia con las estadísticas oficiales, pero son las que yo conté como llegadas de gol).
En síntesis, Brasil jugó como se esperaba, como venía haciéndolo, y Chile, que renunció al estilo que lo caracterizara en las eliminatorias y en la fase del grupo, volvió a ser el de antes de Bielsa, un equipo de muy bajo nivel que encaró el partido con la actitud de un equipo que se sabe inferior y se resigna a intentar torcer el resultado. Sí, más allá de las declaraciones de Bielsa, quien tras el partido sostuvo que "Hicimos lo máximo por imponer nuestros métodos para enfrentar la superioridad de Brasil. Me pareció una expresión valiosa de amor propio. Es muy difícil asumir que esto ya no nos pertenece.”, creo que Chile equivocó el planteo, renunciando inútilmente a la concepción del entrenador rosarino del ataque como eje estructurante del juego, consumando así la verdadera derrota de la roja trasandina. Consecuentemente, el resultado no podía ser otro: victoria 3 a 0, contundente e indiscutida, para el pentacampeón del mundo, que por el momento no brilla, pero gana y avanza. Lo espera Holanda el viernes. Veremos entonces si Brasil sigue por el camino del contragolpe ofensivo o si, finalmente, aparece el jogo bonito y Brasil juega “a lo Brasil”, cosa muy poco probable teniendo en cuenta lo hecho por la verde-amarela durante el ciclo de Dunga.

Menciones:Figura: Difícil. Me quedo con el muy buen trabajo de Dani Alves, que pone en un aprieto a Dunga de cara al partido con Holanda. ¿Se animará a sacar a Elano?
Premio Chenemigo: Mark González. Un fantasma. No jugó a nada, no recuperó prácticamente ninguna pelota y la única jugada de ataqué que manejó, por el lado izquierdo, terminó con un centro al banderín del córner derecho.
Referee: Howard Webb, de buena tarea, sin errores prácticamente. Buena tarea de los asistentes también.
Partido: Bueno (6).
Dato de color: Tras el centro a la nada de Mark González se pudo leer en los labios de Bielsa, harto ya de la mala actuación del volante: “qué hdp”. El 11 no entró a jugar los segundos 45 minutos.

La Naranja de Hierro.


Si me pedían una apuesta antes de este partido, hubiera jugado mi primer aguinaldo en años a que Eslovaquia daba el batacazo y dejaba arafue a los gélidos naranjas. Por suerte para mi bolsillo, nadie se apareció para cobrar hoy al mediodía y podré gozar de las mieles de ser un trabajador en blanco.
Tras haber ganado los tres partidos y recibir un solo gol, Holanda comenzaba a delinear su sueño incumplido en esta segunda parte del mundial. El equipo y los nombres eran los mismos de siempre, con la inclusión del indomable Robben como extremo derecho por Van der Baar, de flojas actuaciones.
Eslovaquia paró un 4-4-2, con Hamsik haciendo las veces de enganche y con Vittek, su carta ofensiva, de punta junto con Jendrisek.
Los primeros minutos fueron intensos y mostraron a una Eslovaquia ambiciosa, tratando de atacar a Holanda. A los 6 minutos de partido ya había 4 remates al arco, 2 por cada bando, y todos desviados. A los 10, Sneijder quedó en posición de gol y remató esta vez sí al arco, pero le acertó al cuerpo del arquero Mucha.
Luego de ese arranque vertiginoso el partido se fue acomodando y se hizo parejo. La bola empezó a circular más hacia los costados que hacia delante y ya vislumbrábamos un primer tiempo con el cero como protagonista.
Hasta que apareció Robben. Un lateral para Holanda en su propio campo fue bien jugado y Sneijder clavó un cambio de frente de 40 metros que dejó a Robben en la puerta del área pero en posición cerrada. A lo Messi, el delantero del (Osvaldo) Bayer fue de derecha a izquierda como zurdo y definió tras el cierre de tres defensores eslovacos que, impotentes, vieron como entraba la pelota en el primer palo de Mucha. Golazo.
Apuntamos otra regularidad de este Mundial: ante tanta paridad de los equipos, ante tanto estudio recíproco y defensa cerrada, el desequilibrio viene por las individualidades, tal como acaba de demostrar Brasil frente a Chile y como demostró Argentina ayer (“Con cualquier esquema que me pusiera Hernández, yo sabía que Argentina iba a ganar”, declaró el Diego ayer). Se puede estudiar al contrario meses y meses, pero no se puede prever para que lado va a enganchar Robben y adónde va a definir. Este es el fútbol, señores. Tómenlo o déjenlo (palito para Marcelo Bielsa, DT que del cual nunca fui aficionado pero que igualmente banco).
A 17 minutos de comenzar el partido se acababa el PLAN A para Eslovaquia. ¿Tendría PLAN B?
Luego del gol, Holanda se hizo dueño del partido, en una demostración del “fútbol total” holandés que, debo reconocer, me hizo entender el 4-2-3-1. Jugadores jugando en toda la cancha, muchísima presión en campo contrario, control del balón en campo propio. En cualquier parte del campo se veía inferioridad numérica de los eslovacos, que perdían en 2 o 3 contra 1. Holanda es un equipo que no brilla, pero que tiene una solidez impresionante, basada en el potencial físico de jugadores que pueden marcar hasta la línea de fondo, presionar en campo rival y tirar el centro atrás en cuestión de segundos. Habrá que ver si este modelo de juego es sostenible tras el paso de los partidos y ante equipos más duros o defensas más cerradas.
A los 35 se realizó el primer cambio: la banderita del línea que marcaba el ataque holandés se rompió, de tanto viento que había, y fue modificada por una nueva.
Para el segundo tiempo, la cosa no había cambiado mucho. Robben aprovechaba los huecos que dejaba el lateral izquierdo Durica y hacía unas diagonales hermosas de izquieda a derecha con perfil de zurdo (copyright Messi). A los 4, una de esas demandó una atajada tremenda de Mucha, que tuvo mucha suerte porque luego la pelota besó el palo y se fue al corner. Un minuto después lo tuvo Sneijder y lo perdió.
Holanda corría, corría y corría (gran tarea del doble 5, Van Vommel y De Jong). Siempre ejerciendo una presión asfixiante sobre la pelota, siempre manejándola con criterio
Eslovaquia, a pesar de tener poco fútbol, tenía dignidad y estaba dispuesta a vender muy cara su derrota. A los 21 tuvo su gran chance, pero chocó contra Stekelenburg, el gran arquero naranja (Holanda encima tiene un arquerazo. ¡Mamita!): Vittek la tuvo dos veces, primero en un remate que sacó bárbaro el arquero y luego, tras ese córner, en un mano a mano que tapó brillante Stekelenburg nuevamente.
Luego de esas ocasiones Eslovaquia se pinchó de nuevo. Para colmo el español Undiano comenzó a inclinar la cancha para Holanda, dándole muchos fules inexitenes en mitad de cancha. A los 28, Kuyt remató desde 30 metros y Mucha alcanzó a despejar al córner.
Van Marwijk metió mano al banco paisbajino y preservó a Robben, por quien entró el negrito Elia. Vladimir Weiss, por su parte, sacó a Jendrisek, de impresentable tarea, y metió a Kopunek, quien se ganó una amarilla insólita a segundos de haber entrado.
En el final, los vientos huracanados que se remontaron sobre el Durban Stadium eran el reflejo de un partido que se había hecho de ida y vuelta. A los 38, un foul mal cobrado para Holanda fue aprovechado por Sneijder, luego de una muy mala salida de Mucha.
Con el 2 a 0 y mucho más relajada, Holanda sólo dejó de correr al final, cuando un error defensivo permitió que Stekelenburg tuviera que hacerle una falta dentro del área a Vittek, quien convirtió el gol de penal a los 48.
Fue, literalmente, lo último que pasó en el partido.

Cuidado con esta Holanda todo terreno. No brilla ni se florea, pero juega bárbaro y te come. Creo que puede tener problemas ante defensas cerradas y, insisto, hay que ver hasta dónde y hasta cuándo pueden correr estos muchachos.
A diferencia de la primera parte del Mundial, tuvimos y tendremos una segunda parte brillante, con varias selecciones de alto despliegue futbolístico que protagonizarán duelos para la historia. No me cabe ninguna duda de que el Holanda-Brasil que veremos la semana que viene, será uno de ellos.

Menciones:

Figura: Arjen Robben. En un partido de tacticismos rígidos, fue el diferente. ¡¡¡Qué duelo va a tener con Bastos!!!

Premio Chenemigo: Jan Durica. El lateral izquierdo que milita en el Hannover alemán perdió todo el partido a Robben. Capaz que le cambió la camiseta al final.

Referee: Alberto Undiano (España): Mediocre (4). Dio muchas faltas para Holanda que no eran, como el foul que termina con el gol de Sneijder. A casita.

Partido: Lindo, de ida y vuelta (7). Cuando Holanda tiene la pelota y se le cierran atrás los partidos suelen aburrir. Cuando se la sacan y lo atacan ¡Se pone lindo!

Dato de color: el equipo titular de Holanda que salió a la cancha tenía los números del 1 al 11 de corrido. Se nota que el técnico tenía a estos once en la cabeza desde hace mucho tiempo ¡¡Qué lindo es ver a un lateral derecho con el 4 en la espalda!!

domingo, 27 de junio de 2010

¡LA VENGANZA SERÁ TERRYBLE!



Alemania 4 – Inglaterra 1

No agregamos nada si decimos que se medían en octavos de final dos selecciones con muchísima historial, y que era un orgullo cubrir este clasico. Se enfrentaron entre sí 27 veces, con 12 victorias para los isleños y 10 para los continentales. Inglaterra con 97 puntos en los mundiales intentaba históricamente lograr la victoria que lo llevara a las tres cifras en su búsqueda por alcanzar a Argentina en el cuarto puesto.
Una temperatura agradable de 19º aguardaba el inicio del cotejo. Táctica de metegol en el caso ingles, 4-4-2 en línea. Joaquín Loew, el Sabina alemán, optaba por algo mas innovador de mitad de cancha para arriba, dos volantes tapones Khedira y Bastian Schweinsteiger –que pudo recuperarse de una molestia física que lo tuvo en duda hasta ultimo momento-, con un Ozïl que flotaba en tres cuartos ubicándose por momentos como volante por derecha, para soltar al novato Müeller a que acompañe al goleador Klose. Y Lukas Podolski, premiado como el mejor jugador joven del mundial pasado, por el sector izquierdo.
Algunos datos ilustrativos más antes de pasar a contarles lo que fue el desarrollo. Haciendo números notamos que en el promedio de edad de los jugadores titulares de ambas escuadras, hay una diferencia de cuatro años, es decir de un mundial. 28,8 para Inglaterra, 24,8 para Alemania. Increíble. Y una diferencia de 5cm en el promedio de altura a favor de los germanos, aunque este dato resulta menos interesante. Ultimo. Todos los jugadores ingleses y alemanes juegan en sus propias ligas –cuatro teutones del once inicial pertenecen al Bayer Munich. Por si faltaba algún condimento, también era una disputa, por ver cual liga podía formar la mejor selección.
La tenencia de la pelota por parte de los del Reino Unido fue una de las primeras sensaciones del partido. Sin embargo, enseguida vino la primera para Alemania. Ozïl la agarró picando con derecha, y James la ataja.
Lo siguiente fue un rápido contragolpe de los que tienen el Euro por moneda, que desperdicia Podolski por morfón.
El letargo fue roto inesperadamente a los 20’ tras saque de arco (desde abajo). La secuencia fue: Neuer – grosero error de los centrales ingleses sobre todo del de West Ham – KLOSE aprovechando el horror defensivo y sobre todo su olfato de sabueso – GOL. 1 a 0. El polaco-alemán marcó el segundo tanto en este Mundial y quedó quinto en la tabla histórica, donde es superado solo por el brasileño Ronaldo con 15, el alemán Gerd Muller 14, el francés Just Fontaine y el brasileño Pelé, ambos con 13.
A los 31’ - ningún periodista del mundo va a decir lo siguiente-, el línea que marcaba el ataque ingles del PT, cobra un fuera de juego inexistente a Defoe que cabeceaba al travesaño. Ya se daban muestras de que se estaba cocinando la venganza alemana. Los cocineros eran probablemente: Ángel Villar (presidente de la comisión de árbitros de la FIFA), Ángela Merkel (que maneja la Unión Europea y exige golpes contra la clase obrera europea), el aún dolido Franz Beckenbauer, el línea uruguayo y Alejandro Dolina, con un lema en común: “La venganza será terrible” (titulo).
Pero todavía no estaba la comida. Faltaba. Y mientras tanto la defensa inglesa seguía sin parar a nadie. Gran jugada a puro pase y velocidad. De Ozïl para Müeller, y de este para PODOLSKI que patea solitariamente con zurda desde el borde del área menor, y la pelota se cuela por entre las piernas del 007 James, al GOL. 32’, 2 a 0. En esta oportunidad es el Ameli ingles Terry el que falla.
La vergüenza moviliza a los legendarios volantes ingleses, Lampard “de bajo rendimiento” y Gerrard. El primero exige a Neuer con seriedad por primera vez en el partido, y después a los 37’ el niño mimado de Capello desde que llegó a la conducción, Upson, se desmarca en un centro de Boateng y anticipa al arquero con la sabiola. GOL, 2 a 1.
Sacan del medio y llega el grito de que la cena preparada por aquellos personajes estaba servida. Revienta el horizontal Frankie Lampard, la pelota pica 50cm adentro y vuelve al travesaño. El línea complotero no valida el gol. En vez de festejar Inglaterra tuvo que comerse el menú del día: ‘venganza con papas fritas’. Y como dice el dicho la venganza es un plato que se come frío… 44 años después… de aquella final del ’66, en que le convalidaron injustamente el gol a Geoffrey Hurst (foto) cuando iban empatados en dos, y le dieron el titulo en bandeja a la reina. Valga también el recuerdo de la nefasta roja a la rata Rattin en Londres en ese mismo mundial.
Fin del primer tiempo y escándalo.
Con la digestión hecha en vestuarios, Alemania salió mejor y tuvo dos opciones netas de gol. Una de ellas a través de un libre directo que explota el travesaño que dejo de moverse hace exactamente 13 minutos.
Para revertir la tendencia Capello realiza el cambio que esperaban los cincuenta y dos millones de ingleses, a la cancha Joe Cole al banco el hiperprofesional del Aston Villa pero de pésimo labor, James Milner.
El plan del destino decía que justamente a los ’66 se definirían las chances inglesas y su pronto aterrizaje en el aeropuerto Heathrow. Fantástica acción de Arnold Schweinsteiger, que la alarga para la casi segura premiación de Hyundai a la estrella joven del certamen, Thomas Müeller, que con bomba de derecha quiebra la resistencia del viejo David J. GOL 3 a 1.
Tres minutos más tarde, el islámico Ozïl le gana en velocidad al defensor devenido en volante Gareth Barry, asistencia para Müeller, y GOL. 4 a 1.
El orgullo de los volantes ingleses del Chelsea y del Liverpool no podrían vencer la gran actuación de Neuer, y consecuentemente repetir aquel 4 a 2 legendario. Quizás sin darse cuenta no querían que la revancha alemana sea perfecta.

Conceptualización partido: Vibrante… (8). Si bien fue un partido con altibajos, cuando los hubo altos fue un gran encuentro de fútbol.

Tenis de mesa: Alemania 9, Inglaterra 6.

Posesión de pelota: Inglaterra 51%; Alemania 49%.

Momento Tiki-Tiki: … (7) Pisada de Miroslav Klose en área chica frente a dos rivales a los 35’ del PT mostrándole al mundo y a nuestros cronistas que las piernas le sirven no solo para saltar a cabecear. De hecho su gol fue con pierna derecha.

Premio al “juego individual al servicio del equipo”: Bastian Schweinsteiger… (8). Trabajo invisible durante todo el partido, y un a todas luces visible perfecto manejo del contragolpe que significo el tercer gol teutón y puedo decirlo, el partido liquidado. Si habrá jugado bien este muchacho que lo pondero por encima del autor de dos goles.

Villano del partido: John Terry… (4) Fue el que mas sufrió en una defensa sufrida. Vaya este premio al antihéroe para una actuación Terryble.

Calificación Arbitraje: Jorge Larrionda y sus secuaces… (2). Histórica actuación de Ali Baba y ‘estostres orientales’ ladrones. No paso desapercibido, esta apercibidísimo.

Dato de color: El estadio de “la ciudad de las rosas” (1400msnm) que había sido escenario del batacazo de los EE.UU. ganándole a España en la Copa Confederaciones pasada, lleva el nombre Free State en honor al Estado Libre de Orange que entre 1854 y 1900 se mantuvo independiente del imperio británico. Este era controlado por los boérs –campesinos de ascendencia holandesa-, pero que luego de la derrota en la guerra contra los ingleses que ocasionó alrededor de 80.000 muertes, pactaron reintegrarse al imperio. Todo esto aconteció en las zonas aledañas al estadio donde se disputaría el partido, pero hace más de un siglo. Seguramente no todas las cuarenta mil gargantas que disfrutaban en la cancha, sabían esta historia.

Gracias a Rossetti




Comentar un partido de Argentina es una tarea psicoanalítica prácticamente imposible. Uno debe despojarse de sí mismo, alejarse de las propias pasiones (tarea imposible, desde luego) y observarse en un acto analítico y protagónico al mismo tiempo. Una mierda. Solicito públicamente no volver a comentar un partido de la selección en el mundial, y mucho menos en fases tan decisivas.
La casa de Juani, en el impasible barrio de Parque Chacabuco y bajo una intermitente llovizna, fue el escenario en el cual nos juntamos con el dueño de casa, Eze e Iván a comer unos fideos y calmar los nervios acumulados en estos días para ver Argentina Vs. México. Los minutos de himno y salida de equipos fueron insoportables pero finalmente llegó el pitazo inicial.
Argentina cambiaba jugadores, pero no su esquema 4-3-3, que le permitía tener puntaje ideal. México llegaba con un 4-4-2, adelantando al Rafa Márquez a la línea de volantes y dejando a Osorio y el “masa” Rodríguez como saga central, en una decisión que terminaría costándole caro al Vasco Aguirre. En los primeros minutos, los aztecas trataron de hacer lo que mejor les salía: abrir la cancha con los laterales (Juárez, improvisado lateral por derecha, y Salcido por izquierda) y profundizar con los volantes por las bandas (Guardado y Giovanni Dos Santos -retrazado para marcar a Di María, pero también para darle llegada por esa punta-).
Argentina intentaba ser profunda y rápida como en los partidos anteriores, apostando a la movilidad de sus delanteros y al juego por las bandas con Di María y Maxi Rodríguez, ingresado muy inteligentemente por el anciano y vendepatria Verón (a Diego lo está asesorando bien el Negro Enrique), para desbordar su punta y controlar las subidas de Salcido.
Sin embargo, México controlaba bien a los chiquitos y tenía mucho más la pelota que Argentina. A los 8 minutos una bomba desde afuera de Salcido sorprendió a Romero, de mala respuesta, que fue literalmente salvado por el travesaño. Medio minuto más tarde un remate mexicano le sacó pintura al poste derecho. Argentina no pesaba arriba y dejaba jugar abajo porque Maxi y Di María volvían tarde y mal y los volantes no apretaban. México se le animaba, esperando cuando perdía la pelota y manejándola con criterio cundo la tenía. La primera parte del partido fue de ataque por ataque (“es un buen partido de fútbol”, decía nuestro filósofo del fútbol, Gambetita).
A los 26 llegó el “gol” argentino tras un gran pase de Messi, que dejó mano a mano a Tevez. El arquero salió bien pero controló mal la pelota, que volvió a quedarle a Messi. Éste asistió a Tévez y el Apache la empujó al arco. El detalle es que detrás de Tévez no estaban dos jugadores mexicanos habilitando, como marca el reglamento. Ni siquiera había uno. Era el off side no cobrado más grosero en mucho tiempo, que el cuarto árbitro quiso arreglar, avisándole por handy al línea. Por suerte (y como debía ser) la decisión estaba tomada y Rossetti convalidó el gol que ya había dado.
A la vergüenza del línea le siguió la vergüenza de la defensa mexicana. A los 31, Osorio quiso pisar la pelota y salir jugando, pero no coordinó bien los movimientos y le regaló la pelota a Higuain, dejándolo frente al arquero. El Pipita, resistido por el cronista, definió con una pisada deliciosa, que dejó al conejo Pérez arrodillado.
En ese primer tiempo, Argentina tuvo poco la pelota, atacó poco, le dieron un gol ilegítimo y aprovechó los horrores defensivos del rival. Suficiente para ganarle a por dos goles a este México.
Para el segundo tiempo, Aguirre armó un 4-3-3, soltando a Dos Santos bien arriba y con Barrera en cancha (cambio por Bautista). En esos primeros minutos se vio a una Argentina mal parada y tomando mal los avances mexicanos. Cuando creíamos que íbamos a sufrir bastante el segundo tiempo, Tévez armó una pared casual con Torrado y reventó el arco de Pérez, en uno de los mejores goles del mundial.
Sin saber por qué, México perdía por 3 goles y fue a buscar el empate con lo que tenía. Guille Franco entró por Guardado dibujando el 3-4-3 (Salcido a la línea de volantes junto con Juárez y Márquez de líbero) con el que terminaría el partido.
Desde el gol, Argentina se retrasó demasiado. Esperar no está mal si vas ganando, pero siempre es un problema si la segunda línea de 4 (Diego armó el 4-4-2, con Verón por Tévez) juega en tu propio campo.
México tenía espacio y pelota como para jugar y vinieron las aproximaciones. A los 24 Heinze sacó una pelota en la línea y un minuto después, el chicharito Hernández le rompió el arco a Romero. Faltaban 20 minutos y el partido no estaba liquidado, como diría Walter Nelson.
Sin embargo, México tuvo la pelota pero no llegó con claridad y ya no generaría situaciones claras de gol.
En el final, Messi pudo abrir su cuenta en este Mundial pero el mal arquero mexicano se lo negó.
Argentina no jugó bien, pero ganó merecidamente. Jugando a lo Brasil, sin grandes lujos ni llegadas, impuso una contundencia tremenda e hizo los goles en los momentos justos. México nunca se repuso de los golpes dados y dejó en claro sus limitaciones futbolísticas y que pesa sobre ellos una paternidad argentina tremenda.
Roberto Rossetti pitó el final, ganó Argentina y el sol, que ayer nos regaló Uruguay, comenzó a asomarse en Parque Chacabuco. Esperemos que ilumine a los muchachos el sábado que viene en esa final anticipada y revancha del último Mundial que se juega contra Alemania.