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jueves, 1 de julio de 2010
Números y más números
Para apaciguar la abstinencia de fútbol, les ofrezco un nuevo post con las elecciones que hicieron los 38 participantes del Prode del Mundial respecto al ítem Semifinalistas, con un cierto grado de análisis sobre el asunto:
34 participantes pensaron que Argentina va a estar entre los cuatro mejores. Es decir que si todo se da como soñamos, 4 serán las personas que la tienen adentro antes de tiempo.
32 participantes consideraron que Brasil será semifinalista. No es raro. Hablamos del líder histórico en la tabla de los Mundiales, cinco veces campeón de la Copa. Siguen encaminados.
La tercera elección fue la tragada de píldora más impactante. Hablamos de Inglaterra, que fue elegido por 29 participantes. La verdad que el papel de Capello, Rooney y compañía fue decepcionante. Pasaron de chiripa un grupo facílisimo y después sucumbieron ante el poderío ofensivo alemán y la ceguera de Larrionda.
El cuarto más elegido fue un equipo cuya mejor actuación en un Mundial fue 4to, allá por el año 1950, cuando Uruguay realizaba su inolvidable Maracanazo en tierras brasileñas. Nos referimos a España o La Furia, como lo denomina su afición. Los pergaminos de los dirigidos por Del Bosque, históricamente caratulados como pecho fríos, no son menores de todos modos: eran, antes de empezar la Copa, los que mejor trataban al balón y obtuvieron la Eurocopa 2008 sin inconvenientes (tuvieron un tropezón, es cierto, en la Copa Confederaciones cuando cayeron en semis frente a los yanquis de Bob Bradley). 24 participantes optaron por imaginar a La Roja en un lugar donde sólo estuvo en una ocasión mundialista.
Mucho más atrás en las preferencias, con menos de 10 participantes, aparecen un seleccionado que sigue vivo y otro que ya se volvió a casa. 8 son los que llevaron a La (ex) Naranja Mecánica a las semis y 7 hicieron lo mismo con la tanada de Lippi, que coronó un fiasco rotundo.
Lo que sigue es marginalidad y sorpresa. Alemani no ameritaba ninguna expectativa evidentemente. Sólo 3 la vieron semifinalista. Esperemos que se equivoquen. 3 también fueron los que imaginaron al bielsismo en la cumbre, aunque lamentablemente la maquinaria aceitada made in Dunga frenó a La Roja sudaca.
Después es todo de a uno, con más o menos éxito. Dijeron adiós Francia, Camerún, Nigeria, México, EEUU y Australia. Mientras que siguen con vida dos audaces: Ghana y Paraguay, con la intención de voto mínima.
La gran ausencia en las preferencias de todos los que participaron en este juego es Uruguay. Nadie consideró a los charrúas siquiera en un 4to puesto. Se ve que la memoria corta primó por sobre la memoria larga.
Veremos a partir de mañana si hay grandes impactos o cierta lógica, sobre todo pensando en las opciones que cada uno de ustedes eligió al comienzo del tremendo juego organizado.
El fino arte de apostar
Semana de incógnitas, tranquilidad aparente, aunque meditabundo el caminar de nuestro DT por la inmediaciones de Ciudad del Cabo. Si, la próxima estación se llama Alemania y la verdad que no es menester pasar revista del historial de cruces y estadísticas develadoras, ya que no creemos que la preocupación pase por ahí, ni siquiera –en un plano protagónico- por el rival. Digamos que la duda es el famoso “por casa como andamos”.
Es que llegó la instancia donde Maradona y su cuerpo técnico miden sus capacidades estratégicas en esta competencia, y además, por que no, el momento donde a ellos les vale jugarse un albur, el merito a la apuesta, a la corazonada. Ojo, el sustento de una corazonada es saber evaluar quien está mejor para ocupar un lugar dentro de los 11, sin embargo no deja de ser una apuesta, un riesgo a correr, una excusa de terceros que definirá si fuiste un inconciente o un visionario en los diarios de mañana. La pugna, en definitiva, pasa por dos dibujos tácticos distintos, que definen no solo una plantilla de nombres sino también la dinámica grupal dentro de la cancha. (Léase dinámica grupal como el patrón de movimiento que repetirán incansablemente los jugadores dentro del terreno, si es que el dibujo surge efecto en el tramite del partido.)
Podemos afirmar que se piensan solo dos equipos: “el equilibrado” o “el agresivo”. Vale decir que ser ofensivo no implica no ser equilibrado y viceversa, pero para un mejor entendimiento los separamos por su intención primal de juego. Aquí, casi sin quererlo, desempolvamos un viejo debate de cafetín… ¿Los jugadores son prioridad antes que el dibujo táctico o el dibujo se arma y luego los jugadores se amoldan? ¿Qué conviene priorizar, cual será el punto de partida para nuestro DT?
La respuesta es como en la vida misma, el reposo y la tensión hacen a un buen plan. Que el pensamiento vaya a la praxis y que la praxis vaya al pensamiento; pero no nos vamos a poner taoistas ya que esto es un mundial y a simple vista se ven solo dos caminos.
Contextualicemos. Ya hechos los andamiajes de la interrogación podemos pasar en limpio: ¿Con Verón o sin él? O la otra pregunta clave ¿Es conveniente sacarlo a Tevez?
Un doble 5 distributivo implica un 4, 4, 2; clavado, sepámoslo. La posibilidad de tener más el balón, de lateralizar, de controlar de manera más orgánica el medio campo, de replegarnos con más gente y no dar lugar con facilidad al contragolpe alemán. Defender y atacar escalonadamente, llegar al área contraria elaborando –más burocráticamente- los movimientos.
Si bien contra Nigeria se defendió con tres hombres, y jugaron el burócrata por excelencia Juan S. Verón más los tres delanteros; valió como experiencia, fue una apuesta aprobada aunque quedaron dudas en el desempeño defensivo, hoy no resulta pertinente pensar como contra Nigeria por el carácter del rival. Por eso descartamos defender con línea de 3 y por ende que puedan convivir en la alineación inicial Verón y los tres de arriba. La otra opción en esto que dimos a llamar “equipo agresivo” es el 4, 3, 1, 2. El diagrama que se utilizó contra México. Macherano haciendo los relevos a los volantes externos pero más retrasado – 15 metros delante de la dupla central-; dos carrileros (se barajan nombres) que deberán tener un par de ojos en la espalda y mucha velocidad; y de ¾ de cancha en adelante, alternando las posiciones de pivot, armador y referente de área: Messi, Tevez e Higuain. Un equipo algo partido –equipo largo que le dicen- , ideal para el contragolpe y la búsqueda insistente de los errores de la ultima línea germana. Si el futbol se gana haciendo más goles que el rival, no está mal pensar al trío determinante como titulares indiscutidos. Pesa, sin duda, el buen momento que están viviendo los tres y esto no es menor, cada vez más en el fútbol moderno los jugadores determinantes ganan los partidos.
Por escribir estas líneas no voy reservarme la opinión, prefiero amplificarla. Yo la voy con el dibujo “agresivo”, pero no soy anti-Verón si es lo que algún mal pensado ya dedujo. Más allá de este post, de las dudas y los nombres e incluso de los cambios de modelo entre gallos y medianoche, quiero ganar como sea. Medio a cero jugando horrible, no me importa, ¿donde hay que firmar?
Por ultimo, las variantes Jonás o Maxi; Samuel o Burdissio; Di María o Pastore; más allá de que son jugadores distintos, no definen el esquema de los 11 iniciales, son piezas intercambiables dentro de esta maquinaria. El dolor de cabeza de nuestro cuerpo técnico pasa por la inclusión o no del capitán de Estudiantes de la Plata. Ni más ni menos muchachos. Menuda tarea para nuestro cuerpo técnico.
El maestro Yoda le diría Diego: “confía en tu instinto joven Jedi”. Y si hay algo que tiene Diego híper desarrollado, es el instinto.
miércoles, 30 de junio de 2010
Nike, haciendo una de piedra
Todos vemos desde hace poco más de un mes, un genial comercial publicitario de Nike titulado “Escribí futuro”.
En él se suceden imágenes de varias figuras que prometían descollar en este mundial africano.
Empezamos con Drogba. El marfileño hace una gran jugada y termina picando la pelota ante la salida de un arquero italiano, pero Cannavaro la saca con una tremenda chilena cuando estaba por cruzar la linea. Es un cruce que no se concretaría dado que ambos quedaron afuera en primera ronda. El grupo de los africanos era muy complicado, pero no podríamos decir lo mismo de el de los defensores del titulo…
Después está el caso de Rooney. Errando un pase, se ve en un futuro no muy lejano gordo y barbudo, viviendo en un trailer. Pero corre al rival, recupera la pelota, etcétera, y pasa a ser un héroe nacional. Otro que quemaron: pasó segundo en un grupo facilongo dando lástima, con dos empates y una victoria ajustada, y se fue goleado en octavos. Rooney ni siquiera consiguió mojar en todo el mundial.
Con Cristiano Ronaldo la historia fue parecida. Actuación aceptable en el grupo: goleada ante un equipo débil, empates en cero ante equipos competitivos. Ronaldo no apareció en el partido importante de octavos, donde perdió bien con España, con una actuación personal flojísima.
De los que aparecen en la propaganda, si no me equivoco, el único jugador cuya selección sigue en el mundial es el otrora atlético Ronaldinho, con la salvedad de que ni siquiera está en el plantel…
Creo que ni siquiera se salva el bueno de Roger (peloteado al ping pong por Rooney), que habrá perdido el número 1 del ranking más o menos por esa época.
Homero Simpson, que en la propaganda se come un caño de Cristiano Ronaldo, por ahora viene zafando, tal vez por ser un personaje de ficción. Aunque ese detalle no salvó del fracaso al siempre bien peinado portugués...
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¡VILLAZO! …Y el ocaso de una exageración.
España 1 – Portugal 0
Se enfrentaron 33 veces con 15 victorias hispanas y 6 lusas. En mundiales nunca hubo disputas ibéricas. España si lograba los tres puntos desplazaba futbolísticamente a Francia del sexto lugar, con 87 puntos en mundiales. Portugal por su parte estaba 18º y si ganaba subía dos puestos por encima de Austria y Rep.Checa (Checoslovaquia). La historia mostraba que España tendría que pasar y así sucedería.
Se enfrentaron 33 veces con 15 victorias hispanas y 6 lusas. En mundiales nunca hubo disputas ibéricas. España si lograba los tres puntos desplazaba futbolísticamente a Francia del sexto lugar, con 87 puntos en mundiales. Portugal por su parte estaba 18º y si ganaba subía dos puestos por encima de Austria y Rep.Checa (Checoslovaquia). La historia mostraba que España tendría que pasar y así sucedería.
El estadio del compromiso era el de Ciudad del Cabo. El arbitro que asumiría la responsabilidad de que el juego se desarrolle de la manera mas justa posible seria el reidor Baldassi.
La formación lusitana iba con un 4-3-3 con la innovación de Pepe, central puesto de volante tapón. Era novedad la inclusión de este, además de la de Hugo Almeida y Ricardo Costa. En el caso español, la clásica formación moderna sin enganche. Es decir Don bigoton Del Bosque hacia ‘pito catalán’ a las críticas del ex entrenador de la furia roja Luis Aragonés que salio a matarla. Otra vez Fabregas al cobán y duelo sabroso y madrilista por izquierda, Sergio Ramos vs Simao. De los veintidós titulares, no se sacaban ventajas el Barsa y el Real Madrid, cinco jugaban uno, cinco en el otro.
Como siempre algunos datos extras antes del desarrollo de los noventa. Promedios de edades similares (27,2 y 27,5), y una diferencia de 3 cm. a favor de los de verde y blanco en el promedio de altura del equipo titular.
Empezó España llegando tres veces seguidas de la misma forma y por el mismo lado, el izquierdo del ataque, evidenciando que Ricardo Costa había entrado dormido. Enganches de Villa y Torres, disparos, y tapadas de Eduardo. Este arquero no perdió hasta aquí nunca un partido con su selección sobre 14 disputados, además de no recibir goles en este mundial.
A los veinte desde el inicio llega la primera para Portugal. Gran jugada, patea Tiago, saca para arriba Iker y da rebote que queda en la línea y por velocidad de piernas llega antes que un Hugo Almeida que ya se estaba relamiendo.
27’ Primer tiro libre bien pateado por Ronaldo en todo el mundial.
Faltando cinco para que finalice la primera parte, sale rápido el vivo de Eduardo, Ronaldo mete linda bocha para Almeida pero otra vez Casillas corta antes de que le llegue al lungo delantero.
Terminaba mejor Portugal, que era cada vez más peligroso.
A los veinte desde el inicio llega la primera para Portugal. Gran jugada, patea Tiago, saca para arriba Iker y da rebote que queda en la línea y por velocidad de piernas llega antes que un Hugo Almeida que ya se estaba relamiendo.
27’ Primer tiro libre bien pateado por Ronaldo en todo el mundial.
Faltando cinco para que finalice la primera parte, sale rápido el vivo de Eduardo, Ronaldo mete linda bocha para Almeida pero otra vez Casillas corta antes de que le llegue al lungo delantero.
Terminaba mejor Portugal, que era cada vez más peligroso.
Comienza el segundo. De movida, la hace bien H.Almeida que mete el pase para R9, rebota en la rodilla de Tarzan y casi se le mete a Iquer Kasillas.
A los 13’ Del Bosque mete mano y pone a Llorente por el niño, y manda a calentar a Jesús Navas –finalmente no entró pero creo que era lo que estaba necesitando España-. Evidentemente quería llegar al gol ‘a los centros limpios’. Al toque Ramos de gran partida la mete para Llorente que de media palomita casi llega al gol.
Mejoraba España. Villa buena acción personal y remate al ladito del palo. Y así fue. Diecisiete min. Como la definiría un amigo los de rojo hacían ‘la de handball’, y es Iniesta el que larga la bola (parece que escucho lo que le pedía el gallo Claudio en la cancha) en cortada, se aparece Xavi que mete un taco y Villa en el segundo intento la manda a guardar. GOL, 1 a 0.
Con el gol se acentuó exponencialmente la tendencia. Sergio Ramos (muy parecido de cara a Mariano Pavone, posible refuerzo cuervo) a puro coraje mete un derechazo cruzado imposible de atajar salvo para Eduardito. Desde allí retención defensiva brillante del balón y baile español en Ciudad del Cabo.
Llorente y Villa tienen la oportunidad de estirar la ventaja pero no lo hacen, y Portugal incluso con diez tras la expulsión dudosa de Ricardo Costa por supuesto codazo a Capdevilla, lo lleva contra su arco a España en los minutos finales pero sin generar una opción neta de gol.
Con el partido prácticamente resuelto dos cambios más en la furia roja. A los reemplazados, Villa (x Pedro) y X. Alonso, los recepcionaba fuera del campo una mujer seguramente asistente del bigotudo.
Final del partido.
A los 13’ Del Bosque mete mano y pone a Llorente por el niño, y manda a calentar a Jesús Navas –finalmente no entró pero creo que era lo que estaba necesitando España-. Evidentemente quería llegar al gol ‘a los centros limpios’. Al toque Ramos de gran partida la mete para Llorente que de media palomita casi llega al gol.
Mejoraba España. Villa buena acción personal y remate al ladito del palo. Y así fue. Diecisiete min. Como la definiría un amigo los de rojo hacían ‘la de handball’, y es Iniesta el que larga la bola (parece que escucho lo que le pedía el gallo Claudio en la cancha) en cortada, se aparece Xavi que mete un taco y Villa en el segundo intento la manda a guardar. GOL, 1 a 0.
Con el gol se acentuó exponencialmente la tendencia. Sergio Ramos (muy parecido de cara a Mariano Pavone, posible refuerzo cuervo) a puro coraje mete un derechazo cruzado imposible de atajar salvo para Eduardito. Desde allí retención defensiva brillante del balón y baile español en Ciudad del Cabo.
Llorente y Villa tienen la oportunidad de estirar la ventaja pero no lo hacen, y Portugal incluso con diez tras la expulsión dudosa de Ricardo Costa por supuesto codazo a Capdevilla, lo lleva contra su arco a España en los minutos finales pero sin generar una opción neta de gol.
Con el partido prácticamente resuelto dos cambios más en la furia roja. A los reemplazados, Villa (x Pedro) y X. Alonso, los recepcionaba fuera del campo una mujer seguramente asistente del bigotudo.
Final del partido.
Caen los negociados con la figura del malabarista sobrevaluado Ronaldo (muy buen jugador igual)… Gesta heroica de David Villa, tal como la realizada por los obreros de Villa Constitución en el '74 y '75 (foto), denominado ‘villazos’, con el protagonismo del devenido en burócrata oficialista, Alberto Piccinini… Entrevistas para el mundo de parte de la periodista-novia de Casillas…. Y a hinchar por Paraguay!
Conceptualización partido: Bueno el PT / muy bueno el ST… (7). Muchas llegadas y pese a los pocos goles, digno de volver a ver en alguna que otra repetición.
Tenis de mesa: 12 contra 6 para los que hablan el castellano.
Posesión jabulani: 61% España (distancia recorrida por sus jugadores: España 107 mil metros, Portugal 112 mil metros)
Momento tiki-tiki: Centro de rabona con derecha del mediático Ronaldo, en el ST estando perdiendo. Sintomático de su ju-ego. Fue lo único que hizo en el partido, pero le basto justamente para recibir esta distinción.
Figura: David Villa… (8) Enorme delantero. Estaba dudando con el arquero Eduardo, pero me inclino por el nuevo jugador de Pep, así que marche este premio al juego individual al servicio del equipo para este chiquilín.
Villano: Pepe… (4). No paro a nadie José. El puesto de cinco es su karma. Volvé a la cueva y al R. Madrid.
Calificación arbitro: (4)… Me encanta un poco de Lamolina en las altas esferas del deporte. Dejaba que fluya el juego, y ayudó a que el partido sea más interesante y disputado. Además a los 34’ le dijo con las manitos a CR9, levántate. Sin embargo falló en muchas ocasiones. Penales no cobrados a Torres a los 5’PT y a los 9’ en el área española. No amonestó a Simao a los 9’ST. No sancionó orsai (aunque le concedo que era milimétrico) de Xavi en el gol español.
Nota de color: Cristiano Ronaldo es el único que no canta el himno. Pero claro ¿cual himno, el suyo? No, el portugués. Recordemos que este cristiano nació en Funchal, región autónoma de Madeira, perteneciente al reino de Portugal. La isla de Madeira tiene su himno propio reconocido oficialmente. A todo esto se agrega que a principios de año hubo muchísimos muertos por una catástrofe climática que derivó en una crítica al gobierno central de Lisboa por su falta de acción y ayuda a los damnificados. Como señal de protesta se realizó el cántico del himno propio. En definitiva, en esta le doy la derecha al metrosexual.
Conceptualización partido: Bueno el PT / muy bueno el ST… (7). Muchas llegadas y pese a los pocos goles, digno de volver a ver en alguna que otra repetición.
Tenis de mesa: 12 contra 6 para los que hablan el castellano.
Posesión jabulani: 61% España (distancia recorrida por sus jugadores: España 107 mil metros, Portugal 112 mil metros)
Momento tiki-tiki: Centro de rabona con derecha del mediático Ronaldo, en el ST estando perdiendo. Sintomático de su ju-ego. Fue lo único que hizo en el partido, pero le basto justamente para recibir esta distinción.
Figura: David Villa… (8) Enorme delantero. Estaba dudando con el arquero Eduardo, pero me inclino por el nuevo jugador de Pep, así que marche este premio al juego individual al servicio del equipo para este chiquilín.
Villano: Pepe… (4). No paro a nadie José. El puesto de cinco es su karma. Volvé a la cueva y al R. Madrid.
Calificación arbitro: (4)… Me encanta un poco de Lamolina en las altas esferas del deporte. Dejaba que fluya el juego, y ayudó a que el partido sea más interesante y disputado. Además a los 34’ le dijo con las manitos a CR9, levántate. Sin embargo falló en muchas ocasiones. Penales no cobrados a Torres a los 5’PT y a los 9’ en el área española. No amonestó a Simao a los 9’ST. No sancionó orsai (aunque le concedo que era milimétrico) de Xavi en el gol español.
Nota de color: Cristiano Ronaldo es el único que no canta el himno. Pero claro ¿cual himno, el suyo? No, el portugués. Recordemos que este cristiano nació en Funchal, región autónoma de Madeira, perteneciente al reino de Portugal. La isla de Madeira tiene su himno propio reconocido oficialmente. A todo esto se agrega que a principios de año hubo muchísimos muertos por una catástrofe climática que derivó en una crítica al gobierno central de Lisboa por su falta de acción y ayuda a los damnificados. Como señal de protesta se realizó el cántico del himno propio. En definitiva, en esta le doy la derecha al metrosexual.
Alto bodrio

A priori era un partido que no generaba muchas expectativas, sospecha que se confirmó tras 120 minutos de fóbal (?) y 9 penales.
El partido fue muy aburrido con poquísimas situaciones de gol (y eso que jugaron 120 minutos) tan sólo 3 para la albirró (en los pies de Lucas, Roque y Haedo) y 2 para los nipones (un tiro desde afuera que dio en el travesaño y otro tiro de afuera de Honda). De manera que la lotería de los penales esta vez premió al ganador moral en los 120 minutos.
A lo largo del partido fue Paraguay el dueño del mismo. En un momento llego a ser 60-40 la distribución de la pelota. Pero como en el partido contra Eslovaquia, este predominio no se tradujo en situaciones de gol claras. A Paraguay le cuesta muchísimo generar situaciones de gol nítidas. Es un equipo que trata de ser el protagonista pero carece de volumen de juego.El equipo nipón se paró a esperar a Paraguay en su campo y a salir rápido de contra, aprovechando la velocidad de sus jugadores. Si a Paraguay le costó llegar al arco rival de manera clara, qué decir de Japón, cuyas únicas situaciones de riesgo fueron dos tiros desde afuera del área.
En el mediocampo, Paraguay había arrancado con Vera, Riveros, Ortigoza y Benítez (de derecha a izquierda). Benítez sin haber hecho un partidazo estaba cumpliendo con un partido interesante ya que le daba profundidad a su equipo por la izquierda. A pesar de esto, el tata Martino, decidió sacarlo y ponerlo a Haedo Valdez. Para mi el cambio era por Roque para que Paraguay quede parado arriba con Haedo por derecha, Lucas de 9 y Benítez abierto por izquierda. Pero no, el dt de la albirró metió más barullo en vez de tratar de abrir la cancha y ganar en profundidad. Dicho esto, yo no sé como hay gente que sostiene que Martino es el discípulo de Bielsa.
El partido no ofreció mucho, ni siquiera en el alargue (cuando las piernas sienten el cansancio) el partido se volvió entretenido. Los penales vinieron a ponerle algo de emoción a un partido que sólo invitaba a cambiar de canal o ponerse a hacer otra cosa.
En la definición por penales, Paraguay metió los 5 (Barreto, Riveros, Lucas Haedo y Tacuara). Los japoneses patearon 4, pero uno de esos fue al travesaño, por eso fue 5-3 en la definición por penales que permitió el pase a cuartos de la albirró. Paraguay tendrá que mejorar (mucho, en especial en las variantes ofensivas) para ganarle a España.
El partido fue muy aburrido con poquísimas situaciones de gol (y eso que jugaron 120 minutos) tan sólo 3 para la albirró (en los pies de Lucas, Roque y Haedo) y 2 para los nipones (un tiro desde afuera que dio en el travesaño y otro tiro de afuera de Honda). De manera que la lotería de los penales esta vez premió al ganador moral en los 120 minutos.
A lo largo del partido fue Paraguay el dueño del mismo. En un momento llego a ser 60-40 la distribución de la pelota. Pero como en el partido contra Eslovaquia, este predominio no se tradujo en situaciones de gol claras. A Paraguay le cuesta muchísimo generar situaciones de gol nítidas. Es un equipo que trata de ser el protagonista pero carece de volumen de juego.El equipo nipón se paró a esperar a Paraguay en su campo y a salir rápido de contra, aprovechando la velocidad de sus jugadores. Si a Paraguay le costó llegar al arco rival de manera clara, qué decir de Japón, cuyas únicas situaciones de riesgo fueron dos tiros desde afuera del área.
En el mediocampo, Paraguay había arrancado con Vera, Riveros, Ortigoza y Benítez (de derecha a izquierda). Benítez sin haber hecho un partidazo estaba cumpliendo con un partido interesante ya que le daba profundidad a su equipo por la izquierda. A pesar de esto, el tata Martino, decidió sacarlo y ponerlo a Haedo Valdez. Para mi el cambio era por Roque para que Paraguay quede parado arriba con Haedo por derecha, Lucas de 9 y Benítez abierto por izquierda. Pero no, el dt de la albirró metió más barullo en vez de tratar de abrir la cancha y ganar en profundidad. Dicho esto, yo no sé como hay gente que sostiene que Martino es el discípulo de Bielsa.
El partido no ofreció mucho, ni siquiera en el alargue (cuando las piernas sienten el cansancio) el partido se volvió entretenido. Los penales vinieron a ponerle algo de emoción a un partido que sólo invitaba a cambiar de canal o ponerse a hacer otra cosa.
En la definición por penales, Paraguay metió los 5 (Barreto, Riveros, Lucas Haedo y Tacuara). Los japoneses patearon 4, pero uno de esos fue al travesaño, por eso fue 5-3 en la definición por penales que permitió el pase a cuartos de la albirró. Paraguay tendrá que mejorar (mucho, en especial en las variantes ofensivas) para ganarle a España.
Premio "de qué planeta viniste" en un partido pobrísimo no hubo nadie que se destaque, pero el premio se lo lleva Tacuara por su soberbia para patear el penal decisivo y por su coraje, ya que él le pidió al tata patear el penal definitorio.
Premio "bodrio" el partido de hoy, y por ende, Paraguay y Japón. No se les cayó una idea desde el punto de vista ofensivo e hicieron un partido aburrido.
Juez, Frank De Bleeckere, Belga, y en este contexto, mientras no se mande un moco como los que se mandaron con el primer gol de Tévez contra México y el gol de Lampard, ya es una buena actuación... de todas formas no hubo jugadas polémicas.
lunes, 28 de junio de 2010
Una victoria indiscutible metió a Brasil en cuartos. Chau Chile: crónica de una derrota ¿anunciada?

Nobleza obliga: tras tamaño comentario al último post del partido de la roja bielsista, Cristian se ganó el derecho a postear el match trascendental Chile-Brasil. A continuación entonces, sus apeciaciones. Que el post figure a nombre de Román es tan solo un accidente.
Chile, que venía de perder dignamente ante el conjunto español y que contaba con dos jugadores suspendidos (Medel y Ponce), salió a enfrentar al “scratch” con un planteo táctico extrañamente especulativo. Bielsa apostó a jugar defensivamente, parándose a esperar a Brasil en mitad de cancha, renunciando, sorpresivamente, al característico estilo de juego de los equipos del Loco, quien dijera repetidas veces que para él todos los partidos son iguales, de manera que deben ser jugados del mismo modo: dominando, siendo protagonista del juego, lo cual sólo se puede lograr presionando constantemente, jugando en campo rival y dominando la pelota. Nada de esto hizo Chile en el partido de hoy. Muy por el contrario, se paró defensivamente, dejando salir a Brasil con pelota dominada hasta la mitad de cancha, para intentar salir de contra, y se suicidó. Es que no se puede esperar otra cosa que una derrota si se sale a esperar en mitad de cancha a uno de los equipos que tiene mejor manejo de pelota y organización de ataque del mundo.
Decíamos que Bielsa utilizó una disposición táctica un tanto distinta en cuanto al posicionamiento en el campo de juego y, sobre todo, a las características de los jugadores que entraron a la cancha. En este punto, llamó la atención ver a Beausejour haciendo las veces de un media punta, jugando detrás del centrodelantero, H. Suazo, en lugar del característico “enganche”, M. Fernández o Valdivia. Beausejour jugó un partido realmente malo, muy impreciso a la hora de pasar, con un manejo deficiente de la pelota a la hora de organizar los contraataques y en una posición táctica equivocada y en apariencia extraña para él. En definitiva, Chile se paró con su jugador más adelantado en el círculo central, dibujando algo así como un 3-3-2-1-1, en el cual los dos volantes exteriores jugaron retrasados y contenidos a la hora de atacar, convirtiéndose casi en defensores laterales, lo cual mostraba, en realidad, algo parecido a un 5-3-1-1, con: Bravo al arco; Jara, Fuentes y Contreras abajo, de derecha a izquierda; Isla, Carmona y Vidal en el mediocampo; Alexis sanchez por derecha y Mark Gonzalez por izquierda, ambos como extremos retrasados, es decir, como volantes ofensivos, si se quiere; luego, Beausejour como media punta; y, por último, Suazo como centrodelantero.
Brasil, por su parte, salió a jugar con un 4-3-1-2, con: Julio Cesar al arco; Maicon, Lúcio, Juan y Bastos en defensa, de izquierda a derecha; Dani Alves, Gilberto y Ramires en el medio, también de izquierda a derecha, y Kaká de enlace; y arriba, Robinho y Luis Fabiano. Nada nuevo bajo el sol del lado de la verde-amarela: laterales con buena proyección, un tridente ofensivo de muy buen manejo de pelota en velocidad, increíblemente preciso a la hora de la triangulación de pelota para abrir espacios, y un medio campo aguerrido, de poca posesión y lateralización del juego.
Así las cosas, el problema del planteo de “la roja” residió en que, por una parte, resignó las mejores características mostradas por el quipo en la fase anterior: la presión en tres cuartos de cancha, el juego vertical, los desbordes permanentes con llegadas de los volantes a posiciones de extremo y tres o cuatro jugadores dentro del área; y, por otra parte, agudizó los puntos flojos de un equipo que no cuenta, a mi entender, con los jugadores del nivel requerido para jugar casi mano a mano en la línea de fondo, cuestión que se puso en evidencia en el hecho de que cada vez que Brasil atacó generó jugadas de considerable riesgo.
En este marco se desempeñó el primer tiempo. De entrada se pudo observar un Chile retrasado, preparado para presionar en la mitad de cancha con la intención de salir rápido de contra, y un Brasil que se hizo cargo, desde el comienzo mismo del partido, de la chapa que detenta, la de ser una potencia mundial del fútbol. Así, Brasil buscó permanentemente el arco chileno, que se defendió bastante bien durante los primeros treinta minutos. Cabe decir que esta búsqueda permanente puede resultar un tanto contradictoria ya que resulta, en realidad, de un estilo de juego contragolpista: Brasil atacó pero lo hizo concibiendo al mediocampo como una zona de mera transición vertical, una zona de paso y no de control del balón, de modo que la forma de atacar es, en general, la de pases largos a los puntas, que son los encargados de resolver arriba, ayudados, a veces, por la subida de los volantes. Retomando, hasta entonces Brasil había generado cuatro llegadas, contra una sola de Chile. Si bien el trámite se mostraba parejo, las situaciones del pentacampeón eran mucho más peligrosas, aunque ineficaces aún. Sin embargo, el desarrollo del partido cambiaría tras el gol de Juan, quien tras un muy buen tiro de esquina, y una mejor “cortina” de sus compañeros, cabeceó sólo y muy cómodo, clavando la pelota en el ángulo derecho Bravo; nada que hacer para el arquero. Tras la apertura del marcador, pasaría algo que ya le ocurriera a Chile en el partido ante España, brotó el desorden en todas sus líneas, y lo pagó caro: cuatro minutos después de la apertura del marcador, en una contra fulminante, manejada con una precisión de cirujano por el tridente ofensivo brasilero, llegaría el 2 a 0. Con un Chile volcado desordenadamente a la ofensiva, la contra encontró a Brasil en situación de mano a mano con la defensa chilena, y Luis Fabiano, tras un excelente pase de Kaká, gambeteó al arquero como si fuera un cono y la mandó al fondo de la red: golazo. Quedaría tiempo para una jugada de gol más para Brasil. El primer tiempo se cerró, así, con una clara diferencia en favor de Brasil y un consecuentemente merecido triunfo del “scratch”. Los números manifiestan el dominio y la contundencia del equipo brasilero, por un lado, y la ausencia del espíritu bielsista en el planteo chileno, por el otro: 9 llegadas contra 1.
En el entretiempo, Bielsa, que parece haber reconocido la carencia de un estratega clásico en la cancha, metió dos cambios: afuera Mark González, que jugó un partido realmente malo, y Contreras; adentro Tello y Valdivia. Chile se reordenaría del siguiente modo: Isla pasaría a jugar de defensor; Vidal pasaría a la derecha y Tello se ubicaría como volante por la izquierda; delante de él, como extremo izquierdo, se ubicaría Beausejour, dejando, por tanto, a Valdivia en la posición de enganche. Acertados los cambios de Bielsa, pero tardíos. Brasil entraría a jugar con los mismos once.
El partido mostraría a un Chile mucho mejor parado posicionalmente, con mejor manejo del balón y una capacidad de ataque superior a la de la primera parte. Sin embargo, Brasil mostró ser un equipo que defiende bien, muy bien, y que sale rápido de contragolpe, muy rápido. Así, con Chile parado más adelante que en el primer tiempo y Brasil muy preciso y rápido en mitad de cancha, llegaría el 3 a 0 en una contra letal, comandada, esta vez, por Ramires y terminada con una categórica definición por Robinho, con cara interna del botín derecho: inalcanzable para el arquero. El partido transcurriría del mismo modo hasta el final, con Chile parado bien adelante, muy expuesto en defensa y con Brasil parado para la contra veloz. Chile no supo superar la defensa brasilera y Brasil manejó el partido con repetidas contras que dieron lugar a jugadas de considerable peligro para Bravo. En el segundo tiempo las llegadas fueron 8 a 4 a favor de Brasil, haciendo un total de 17 para Brasil y 5 para Chile (puede haber una diferencia con las estadísticas oficiales, pero son las que yo conté como llegadas de gol).
En síntesis, Brasil jugó como se esperaba, como venía haciéndolo, y Chile, que renunció al estilo que lo caracterizara en las eliminatorias y en la fase del grupo, volvió a ser el de antes de Bielsa, un equipo de muy bajo nivel que encaró el partido con la actitud de un equipo que se sabe inferior y se resigna a intentar torcer el resultado. Sí, más allá de las declaraciones de Bielsa, quien tras el partido sostuvo que "Hicimos lo máximo por imponer nuestros métodos para enfrentar la superioridad de Brasil. Me pareció una expresión valiosa de amor propio. Es muy difícil asumir que esto ya no nos pertenece.”, creo que Chile equivocó el planteo, renunciando inútilmente a la concepción del entrenador rosarino del ataque como eje estructurante del juego, consumando así la verdadera derrota de la roja trasandina. Consecuentemente, el resultado no podía ser otro: victoria 3 a 0, contundente e indiscutida, para el pentacampeón del mundo, que por el momento no brilla, pero gana y avanza. Lo espera Holanda el viernes. Veremos entonces si Brasil sigue por el camino del contragolpe ofensivo o si, finalmente, aparece el jogo bonito y Brasil juega “a lo Brasil”, cosa muy poco probable teniendo en cuenta lo hecho por la verde-amarela durante el ciclo de Dunga.
Menciones:Figura: Difícil. Me quedo con el muy buen trabajo de Dani Alves, que pone en un aprieto a Dunga de cara al partido con Holanda. ¿Se animará a sacar a Elano?
Premio Chenemigo: Mark González. Un fantasma. No jugó a nada, no recuperó prácticamente ninguna pelota y la única jugada de ataqué que manejó, por el lado izquierdo, terminó con un centro al banderín del córner derecho.
Referee: Howard Webb, de buena tarea, sin errores prácticamente. Buena tarea de los asistentes también.
Partido: Bueno (6).
Dato de color: Tras el centro a la nada de Mark González se pudo leer en los labios de Bielsa, harto ya de la mala actuación del volante: “qué hdp”. El 11 no entró a jugar los segundos 45 minutos.
Chile, que venía de perder dignamente ante el conjunto español y que contaba con dos jugadores suspendidos (Medel y Ponce), salió a enfrentar al “scratch” con un planteo táctico extrañamente especulativo. Bielsa apostó a jugar defensivamente, parándose a esperar a Brasil en mitad de cancha, renunciando, sorpresivamente, al característico estilo de juego de los equipos del Loco, quien dijera repetidas veces que para él todos los partidos son iguales, de manera que deben ser jugados del mismo modo: dominando, siendo protagonista del juego, lo cual sólo se puede lograr presionando constantemente, jugando en campo rival y dominando la pelota. Nada de esto hizo Chile en el partido de hoy. Muy por el contrario, se paró defensivamente, dejando salir a Brasil con pelota dominada hasta la mitad de cancha, para intentar salir de contra, y se suicidó. Es que no se puede esperar otra cosa que una derrota si se sale a esperar en mitad de cancha a uno de los equipos que tiene mejor manejo de pelota y organización de ataque del mundo.
Decíamos que Bielsa utilizó una disposición táctica un tanto distinta en cuanto al posicionamiento en el campo de juego y, sobre todo, a las características de los jugadores que entraron a la cancha. En este punto, llamó la atención ver a Beausejour haciendo las veces de un media punta, jugando detrás del centrodelantero, H. Suazo, en lugar del característico “enganche”, M. Fernández o Valdivia. Beausejour jugó un partido realmente malo, muy impreciso a la hora de pasar, con un manejo deficiente de la pelota a la hora de organizar los contraataques y en una posición táctica equivocada y en apariencia extraña para él. En definitiva, Chile se paró con su jugador más adelantado en el círculo central, dibujando algo así como un 3-3-2-1-1, en el cual los dos volantes exteriores jugaron retrasados y contenidos a la hora de atacar, convirtiéndose casi en defensores laterales, lo cual mostraba, en realidad, algo parecido a un 5-3-1-1, con: Bravo al arco; Jara, Fuentes y Contreras abajo, de derecha a izquierda; Isla, Carmona y Vidal en el mediocampo; Alexis sanchez por derecha y Mark Gonzalez por izquierda, ambos como extremos retrasados, es decir, como volantes ofensivos, si se quiere; luego, Beausejour como media punta; y, por último, Suazo como centrodelantero.
Brasil, por su parte, salió a jugar con un 4-3-1-2, con: Julio Cesar al arco; Maicon, Lúcio, Juan y Bastos en defensa, de izquierda a derecha; Dani Alves, Gilberto y Ramires en el medio, también de izquierda a derecha, y Kaká de enlace; y arriba, Robinho y Luis Fabiano. Nada nuevo bajo el sol del lado de la verde-amarela: laterales con buena proyección, un tridente ofensivo de muy buen manejo de pelota en velocidad, increíblemente preciso a la hora de la triangulación de pelota para abrir espacios, y un medio campo aguerrido, de poca posesión y lateralización del juego.
Así las cosas, el problema del planteo de “la roja” residió en que, por una parte, resignó las mejores características mostradas por el quipo en la fase anterior: la presión en tres cuartos de cancha, el juego vertical, los desbordes permanentes con llegadas de los volantes a posiciones de extremo y tres o cuatro jugadores dentro del área; y, por otra parte, agudizó los puntos flojos de un equipo que no cuenta, a mi entender, con los jugadores del nivel requerido para jugar casi mano a mano en la línea de fondo, cuestión que se puso en evidencia en el hecho de que cada vez que Brasil atacó generó jugadas de considerable riesgo.
En este marco se desempeñó el primer tiempo. De entrada se pudo observar un Chile retrasado, preparado para presionar en la mitad de cancha con la intención de salir rápido de contra, y un Brasil que se hizo cargo, desde el comienzo mismo del partido, de la chapa que detenta, la de ser una potencia mundial del fútbol. Así, Brasil buscó permanentemente el arco chileno, que se defendió bastante bien durante los primeros treinta minutos. Cabe decir que esta búsqueda permanente puede resultar un tanto contradictoria ya que resulta, en realidad, de un estilo de juego contragolpista: Brasil atacó pero lo hizo concibiendo al mediocampo como una zona de mera transición vertical, una zona de paso y no de control del balón, de modo que la forma de atacar es, en general, la de pases largos a los puntas, que son los encargados de resolver arriba, ayudados, a veces, por la subida de los volantes. Retomando, hasta entonces Brasil había generado cuatro llegadas, contra una sola de Chile. Si bien el trámite se mostraba parejo, las situaciones del pentacampeón eran mucho más peligrosas, aunque ineficaces aún. Sin embargo, el desarrollo del partido cambiaría tras el gol de Juan, quien tras un muy buen tiro de esquina, y una mejor “cortina” de sus compañeros, cabeceó sólo y muy cómodo, clavando la pelota en el ángulo derecho Bravo; nada que hacer para el arquero. Tras la apertura del marcador, pasaría algo que ya le ocurriera a Chile en el partido ante España, brotó el desorden en todas sus líneas, y lo pagó caro: cuatro minutos después de la apertura del marcador, en una contra fulminante, manejada con una precisión de cirujano por el tridente ofensivo brasilero, llegaría el 2 a 0. Con un Chile volcado desordenadamente a la ofensiva, la contra encontró a Brasil en situación de mano a mano con la defensa chilena, y Luis Fabiano, tras un excelente pase de Kaká, gambeteó al arquero como si fuera un cono y la mandó al fondo de la red: golazo. Quedaría tiempo para una jugada de gol más para Brasil. El primer tiempo se cerró, así, con una clara diferencia en favor de Brasil y un consecuentemente merecido triunfo del “scratch”. Los números manifiestan el dominio y la contundencia del equipo brasilero, por un lado, y la ausencia del espíritu bielsista en el planteo chileno, por el otro: 9 llegadas contra 1.
En el entretiempo, Bielsa, que parece haber reconocido la carencia de un estratega clásico en la cancha, metió dos cambios: afuera Mark González, que jugó un partido realmente malo, y Contreras; adentro Tello y Valdivia. Chile se reordenaría del siguiente modo: Isla pasaría a jugar de defensor; Vidal pasaría a la derecha y Tello se ubicaría como volante por la izquierda; delante de él, como extremo izquierdo, se ubicaría Beausejour, dejando, por tanto, a Valdivia en la posición de enganche. Acertados los cambios de Bielsa, pero tardíos. Brasil entraría a jugar con los mismos once.
El partido mostraría a un Chile mucho mejor parado posicionalmente, con mejor manejo del balón y una capacidad de ataque superior a la de la primera parte. Sin embargo, Brasil mostró ser un equipo que defiende bien, muy bien, y que sale rápido de contragolpe, muy rápido. Así, con Chile parado más adelante que en el primer tiempo y Brasil muy preciso y rápido en mitad de cancha, llegaría el 3 a 0 en una contra letal, comandada, esta vez, por Ramires y terminada con una categórica definición por Robinho, con cara interna del botín derecho: inalcanzable para el arquero. El partido transcurriría del mismo modo hasta el final, con Chile parado bien adelante, muy expuesto en defensa y con Brasil parado para la contra veloz. Chile no supo superar la defensa brasilera y Brasil manejó el partido con repetidas contras que dieron lugar a jugadas de considerable peligro para Bravo. En el segundo tiempo las llegadas fueron 8 a 4 a favor de Brasil, haciendo un total de 17 para Brasil y 5 para Chile (puede haber una diferencia con las estadísticas oficiales, pero son las que yo conté como llegadas de gol).
En síntesis, Brasil jugó como se esperaba, como venía haciéndolo, y Chile, que renunció al estilo que lo caracterizara en las eliminatorias y en la fase del grupo, volvió a ser el de antes de Bielsa, un equipo de muy bajo nivel que encaró el partido con la actitud de un equipo que se sabe inferior y se resigna a intentar torcer el resultado. Sí, más allá de las declaraciones de Bielsa, quien tras el partido sostuvo que "Hicimos lo máximo por imponer nuestros métodos para enfrentar la superioridad de Brasil. Me pareció una expresión valiosa de amor propio. Es muy difícil asumir que esto ya no nos pertenece.”, creo que Chile equivocó el planteo, renunciando inútilmente a la concepción del entrenador rosarino del ataque como eje estructurante del juego, consumando así la verdadera derrota de la roja trasandina. Consecuentemente, el resultado no podía ser otro: victoria 3 a 0, contundente e indiscutida, para el pentacampeón del mundo, que por el momento no brilla, pero gana y avanza. Lo espera Holanda el viernes. Veremos entonces si Brasil sigue por el camino del contragolpe ofensivo o si, finalmente, aparece el jogo bonito y Brasil juega “a lo Brasil”, cosa muy poco probable teniendo en cuenta lo hecho por la verde-amarela durante el ciclo de Dunga.
Menciones:Figura: Difícil. Me quedo con el muy buen trabajo de Dani Alves, que pone en un aprieto a Dunga de cara al partido con Holanda. ¿Se animará a sacar a Elano?
Premio Chenemigo: Mark González. Un fantasma. No jugó a nada, no recuperó prácticamente ninguna pelota y la única jugada de ataqué que manejó, por el lado izquierdo, terminó con un centro al banderín del córner derecho.
Referee: Howard Webb, de buena tarea, sin errores prácticamente. Buena tarea de los asistentes también.
Partido: Bueno (6).
Dato de color: Tras el centro a la nada de Mark González se pudo leer en los labios de Bielsa, harto ya de la mala actuación del volante: “qué hdp”. El 11 no entró a jugar los segundos 45 minutos.
La Naranja de Hierro.

Si me pedían una apuesta antes de este partido, hubiera jugado mi primer aguinaldo en años a que Eslovaquia daba el batacazo y dejaba arafue a los gélidos naranjas. Por suerte para mi bolsillo, nadie se apareció para cobrar hoy al mediodía y podré gozar de las mieles de ser un trabajador en blanco.
Tras haber ganado los tres partidos y recibir un solo gol, Holanda comenzaba a delinear su sueño incumplido en esta segunda parte del mundial. El equipo y los nombres eran los mismos de siempre, con la inclusión del indomable Robben como extremo derecho por Van der Baar, de flojas actuaciones.
Eslovaquia paró un 4-4-2, con Hamsik haciendo las veces de enganche y con Vittek, su carta ofensiva, de punta junto con Jendrisek.
Los primeros minutos fueron intensos y mostraron a una Eslovaquia ambiciosa, tratando de atacar a Holanda. A los 6 minutos de partido ya había 4 remates al arco, 2 por cada bando, y todos desviados. A los 10, Sneijder quedó en posición de gol y remató esta vez sí al arco, pero le acertó al cuerpo del arquero Mucha.
Luego de ese arranque vertiginoso el partido se fue acomodando y se hizo parejo. La bola empezó a circular más hacia los costados que hacia delante y ya vislumbrábamos un primer tiempo con el cero como protagonista.
Hasta que apareció Robben. Un lateral para Holanda en su propio campo fue bien jugado y Sneijder clavó un cambio de frente de 40 metros que dejó a Robben en la puerta del área pero en posición cerrada. A lo Messi, el delantero del (Osvaldo) Bayer fue de derecha a izquierda como zurdo y definió tras el cierre de tres defensores eslovacos que, impotentes, vieron como entraba la pelota en el primer palo de Mucha. Golazo.
Apuntamos otra regularidad de este Mundial: ante tanta paridad de los equipos, ante tanto estudio recíproco y defensa cerrada, el desequilibrio viene por las individualidades, tal como acaba de demostrar Brasil frente a Chile y como demostró Argentina ayer (“Con cualquier esquema que me pusiera Hernández, yo sabía que Argentina iba a ganar”, declaró el Diego ayer). Se puede estudiar al contrario meses y meses, pero no se puede prever para que lado va a enganchar Robben y adónde va a definir. Este es el fútbol, señores. Tómenlo o déjenlo (palito para Marcelo Bielsa, DT que del cual nunca fui aficionado pero que igualmente banco).
A 17 minutos de comenzar el partido se acababa el PLAN A para Eslovaquia. ¿Tendría PLAN B?
Luego del gol, Holanda se hizo dueño del partido, en una demostración del “fútbol total” holandés que, debo reconocer, me hizo entender el 4-2-3-1. Jugadores jugando en toda la cancha, muchísima presión en campo contrario, control del balón en campo propio. En cualquier parte del campo se veía inferioridad numérica de los eslovacos, que perdían en 2 o 3 contra 1. Holanda es un equipo que no brilla, pero que tiene una solidez impresionante, basada en el potencial físico de jugadores que pueden marcar hasta la línea de fondo, presionar en campo rival y tirar el centro atrás en cuestión de segundos. Habrá que ver si este modelo de juego es sostenible tras el paso de los partidos y ante equipos más duros o defensas más cerradas.
A los 35 se realizó el primer cambio: la banderita del línea que marcaba el ataque holandés se rompió, de tanto viento que había, y fue modificada por una nueva.
Para el segundo tiempo, la cosa no había cambiado mucho. Robben aprovechaba los huecos que dejaba el lateral izquierdo Durica y hacía unas diagonales hermosas de izquieda a derecha con perfil de zurdo (copyright Messi). A los 4, una de esas demandó una atajada tremenda de Mucha, que tuvo mucha suerte porque luego la pelota besó el palo y se fue al corner. Un minuto después lo tuvo Sneijder y lo perdió.
Holanda corría, corría y corría (gran tarea del doble 5, Van Vommel y De Jong). Siempre ejerciendo una presión asfixiante sobre la pelota, siempre manejándola con criterio
Eslovaquia, a pesar de tener poco fútbol, tenía dignidad y estaba dispuesta a vender muy cara su derrota. A los 21 tuvo su gran chance, pero chocó contra Stekelenburg, el gran arquero naranja (Holanda encima tiene un arquerazo. ¡Mamita!): Vittek la tuvo dos veces, primero en un remate que sacó bárbaro el arquero y luego, tras ese córner, en un mano a mano que tapó brillante Stekelenburg nuevamente.
Luego de esas ocasiones Eslovaquia se pinchó de nuevo. Para colmo el español Undiano comenzó a inclinar la cancha para Holanda, dándole muchos fules inexitenes en mitad de cancha. A los 28, Kuyt remató desde 30 metros y Mucha alcanzó a despejar al córner.
Van Marwijk metió mano al banco paisbajino y preservó a Robben, por quien entró el negrito Elia. Vladimir Weiss, por su parte, sacó a Jendrisek, de impresentable tarea, y metió a Kopunek, quien se ganó una amarilla insólita a segundos de haber entrado.
En el final, los vientos huracanados que se remontaron sobre el Durban Stadium eran el reflejo de un partido que se había hecho de ida y vuelta. A los 38, un foul mal cobrado para Holanda fue aprovechado por Sneijder, luego de una muy mala salida de Mucha.
Con el 2 a 0 y mucho más relajada, Holanda sólo dejó de correr al final, cuando un error defensivo permitió que Stekelenburg tuviera que hacerle una falta dentro del área a Vittek, quien convirtió el gol de penal a los 48.
Fue, literalmente, lo último que pasó en el partido.
Cuidado con esta Holanda todo terreno. No brilla ni se florea, pero juega bárbaro y te come. Creo que puede tener problemas ante defensas cerradas y, insisto, hay que ver hasta dónde y hasta cuándo pueden correr estos muchachos.
A diferencia de la primera parte del Mundial, tuvimos y tendremos una segunda parte brillante, con varias selecciones de alto despliegue futbolístico que protagonizarán duelos para la historia. No me cabe ninguna duda de que el Holanda-Brasil que veremos la semana que viene, será uno de ellos.
Menciones:
Figura: Arjen Robben. En un partido de tacticismos rígidos, fue el diferente. ¡¡¡Qué duelo va a tener con Bastos!!!
Premio Chenemigo: Jan Durica. El lateral izquierdo que milita en el Hannover alemán perdió todo el partido a Robben. Capaz que le cambió la camiseta al final.
Referee: Alberto Undiano (España): Mediocre (4). Dio muchas faltas para Holanda que no eran, como el foul que termina con el gol de Sneijder. A casita.
Partido: Lindo, de ida y vuelta (7). Cuando Holanda tiene la pelota y se le cierran atrás los partidos suelen aburrir. Cuando se la sacan y lo atacan ¡Se pone lindo!
Dato de color: el equipo titular de Holanda que salió a la cancha tenía los números del 1 al 11 de corrido. Se nota que el técnico tenía a estos once en la cabeza desde hace mucho tiempo ¡¡Qué lindo es ver a un lateral derecho con el 4 en la espalda!!
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